El proceso penal contra Nicolás Maduro Moros y Cilia Flores sumó este martes un nuevo obstáculo para su equipo legal. El juez de la causa denegó formalmente la solicitud de la defensa que pretendía compartir el material probatorio —conocido técnicamente como discovery— con otros coacusados en la misma red de cargos.
La decisión judicial, reportada por el abogado venezolano Nizar El Fakih, respalda plenamente la tesis de la fiscalía. El fallo establece un cerco estricto sobre el manejo de la información sensible, prohibiendo que el material de divulgación llegue a manos de:
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Acusados no detenidos: Aquellos que aún permanecen fuera del alcance de la justicia (prófugos).
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Abogados de terceros: Equipos legales de implicados que no han comparecido ante el tribunal.
El juez fue contundente al determinar que dicho intercambio de información no es necesario para la preparación de la defensa de los acusados presentes, cortando así cualquier intento de coordinación estratégica entre quienes están bajo custodia y quienes siguen en libertad o en territorio venezolano.
Aislamiento procesal
Esta sentencia no es un simple detalle administrativo; es un golpe al flujo de información dentro del entorno político y familiar de Maduro. Al impedir la distribución del material probatorio, el tribunal busca evitar que los fugitivos conozcan de antemano las cartas de la fiscalía, lo que podría facilitar la destrucción de pruebas o la alteración de testimonios en las jurisdicciones donde aún mantienen influencia.
