¿Cómo se enteran los caraqueños de que el distribuidor Altamira está colapsado porque se formó una enorme laguna un lunes en la madrugada producto de las intensas lluvias? ¿Dónde encuentra un ciudadano que tiene a sus hijos en el extranjero las nuevas reglas de inmigración que decretaron en otro país? ¿Cómo se prepara una población ante un apagón que va a llevar varias horas si no puede conseguir la información publicada en ninguna parte?
Las respuestas a las preguntas anteriores son la evidencia de que todo lo que hace el gobierno chavista en contra de los medios es, al final, en contra de los venezolanos, del pueblo, ese por el que tanto dicen luchar. Son noticias que no llevan consigo intrínseca ninguna promoción de ningún funcionario o ninguna oficina gubernamental, sino todo lo contrario, la constatación de la ineficiencia de todo cuanto ellos dirigen.
Y esa es la razón por la cual quieren los medios silenciados o, lo que es peor, que solo reproduzcan mentiras, las que a ellos les convienen. Por eso, como dice el Colegio Nacional de Periodistas o la ONG Espacio Público, se han cerrado entre 60 y 80 medios impresos desde el año 2000, cuando Hugo Chávez gobernaba a sus anchas. Por eso, los kioscos solo venden caramelos y cigarrillos y la poca prensa que se consigue es un compendio de propaganda.
Insisten ahora con El Nacional, porque el periódico ha sabido dar la batalla por la libertad de expresión. Su presidente editor, Miguel Henrique Otero, no ha dejado de luchar desde el exilio para mantener el diario a flote. Incluso ahora, después de perder la sede y la rotativa, una de las más modernas de Latinoamérica, la página web sigue actualizándose con las noticias de interés para todos los venezolanos, a pesar de que Conatel la mantiene bloqueada.
No solo no ayuda la poca penetración y la pobre conexión de Internet que existe en Venezuela, producto de la mala gestión del gobierno chavista con la principal empresa proveedora del servicio, Cantv. Además, prohíben el acceso libre, todo porque saben que el contenido de elnacional.com está hecho por verdaderos periodistas que no se someten a los deseos de Miraflores y luchan por la información y la prensa libre al servicio solo de los venezolanos.
Saben los del gobierno que si el periódico pierde lectoría se queda sin anunciantes; ya intentaron hacer esto cuando aún existía el impreso amedrentando a los pocos que se atrevían a comprar espacio publicitario, y no pudieron. Tuvieron que quitarle el papel y, a pesar de todo, El Nacional continúa. La lucha es dura y además larga. No hay que detenerse demasiado en el porcentaje de caída de visitas o de usuarios, porque se sabe que es producto del bloqueo de Conatel. No todo el mundo puede instalar un VPN en sus dispositivos.
Lo que les aseguramos a los lectores, a los fieles seguidores de El Nacional es que la pelea es por ustedes, cualquier sacrificio que haga falta, se hará. “La caída del tráfico hace que recibamos menos avisos y que dejen de pautar con nosotros, pero seguimos resistiendo. El titular: ‘Venezuela regresa a la democracia’ lo vamos a publicar”, afirma Miguel Henrique Otero. Ese día llegará.
El periodismo independiente necesita del apoyo de sus lectores para continuar y garantizar que las noticias incómodas que no quieren que leas, sigan estando a tu alcance. ¡Hoy, con tu apoyo, seguiremos trabajando arduamente por un periodismo libre de censuras!
Editorial de El Nacional












