Paul McCartney revivió uno de los tesoros musicales más grandes de los Beatles. El músico británico interpretó en vivo «I Want to Hold Your Hand» por primera vez desde 1964.
La histórica presentación no se dio en un estadio multitudinario de su propia gira, sino en un escenario íntimo: la recepción de la boda de Taylor Swift y Travis Kelce, celebrada en el Madison Square Garden de Nueva York.
McCartney figuraba en la selecta lista de celebridades invitadas al enlace, junto a otras estrellas de la talla de Stevie Nicks.
Según la revista People, fuentes presentes en el evento contaron que la atmósfera cambió por completo tras la ceremonia principal, cuando Andrea Swift, la madre de la novia, invitó formalmente a los asistentes a pasar al salón de la recepción, donde se había acondicionado un escenario para las actuaciones especiales.
La última vez que McCartney interpretó este tema en vivo fue el 20 de septiembre de 1964, durante un concierto de los Beatles en el Paramount Theatre de Nueva York.
La elección de la canción cobra un significado especial debido a la relación de respeto que une a McCartney y Swift. Ambos artistas compartieron la emblemática portada Músicos por músicos de Rolling Stone en 2020 y han elogiado públicamente sus respectivas trayectorias.
En semanas previas la boda, McCartney llegó a comparar el fenómeno global de Taylor Swift con la Beatlemanía que él mismo experimentó en la década de los sesenta. «Se percibe el paralelismo en la magnitud de esa fama», comentó el músico a la BBC.
Por su parte, la intérprete de “Cruel Summer” ha catalogado a McCartney en sus redes sociales como un artista eternamente excepcional.
EFE










