Ya no hay gobernabilidad
febrero 4, 2019 7:12 pm

Estados Unidos, nuestro principal socio comercial, anunció, el pasado lunes 28, graves sanciones en contra de PDVSA. El Secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, y  el Consejero de Seguridad Nacional de ese país, John Bolton, informaron que todos los bienes e intereses en propiedad de PDVSA, sujetos a la jurisdicción de Estados Unidos, quedan bloqueados y que se prohibe a las personas y empresas estadounidenses realizar transacciones con ellos. Mnuchin puntualizó que se levantarán esas sanciones “con la transferencia de responsabilidades de transacciones (de PDVSA) al gobierno legítimo de Juan Guaidó” y que los recursos de las cuentas de PDVSA serán puestos a la orden “cuando el presidente encargado Juan Guaidó tome definitivamente el poder”.

 

 

 

Se señaló que “los activos de CITGO continuarán operando, pero bajo la condición de que todos los fondos que vayan a PDVSA vayan a cuentas bloqueadas (para Maduro) en los Estados Unidos” y que Estados Unidos “continuará utilizando el conjunto completo de sus herramientas diplomáticas y económicas para apoyar al presidente encargado Juan Guaidó, la Asamblea Nacional y los esfuerzos del pueblo venezolano por restaurar su democracia”.

 

 

 

Las sanciones afectan 7.000 millones de dólares en activos bloqueados  y unos 11.000 millones de dólares en exportaciones de este año. Al comentar las implicaciones de las sanciones de EEUU contra PDVSA, el economista y experto petrolero Francisco Monaldi dijo que Maduro “tratará de desviar hacia Asia, especialmente a China y a India, las exportaciones de los 500.000 barriles que Venezuela exporta a Estados Unidos. El problema es que buena parte de ese crudo que va para allá es para repagar deuda.

 

 

 

El 80% del flujo de caja de PDVSA viene del mercado de los Estados Unidos. Entonces esto es un golpe severo  porque aunque va a poder venderlo (el petróleo) en Asia, es más costoso, y va a tener que ofrecer descuentos importantes”. El experto añadió que las sanciones “básicamente limitan todas las transacciones entre PDVSA y  cualquier entidad estadounidense”. PDVSA no podrá importar diluyentes para el mejoramiento de los crudos pesados ni gasolina desde los Estados Unidos, a lo que se suma que nuestras refinerías están activas al 32%, por lo que escaseará la gasolina. Y el FMI pronostica una hiperinflacón superior a 10 millones por ciento en este año 2019. Lo que hay no es una crisis de gobernabilidad, sino una desaparición de la gobernabilidad.

 

 

Carlos Canache Mata