El acuerdo petrolero con EE. UU. aviva el debate en Venezuela entre el pragmatismo económico y la soberanía

El acuerdo petrolero con EE. UU. aviva el debate en Venezuela entre el pragmatismo económico y la soberanía

La desconfianza y la incertidumbre dominan la opinión pública venezolana tras el anuncio formulado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la firma de un acuerdo energético mediante el cual Washington asumirá el control mayoritario de al menos 65.000 millones de barriles de las reservas petroleras del país.

Para diversos sectores de la ciudadanía, el pacto pone de manifiesto el elevado costo geopolítico tras la aprehensión de Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses a comienzos de año, cediendo el control sobre recursos estratégicos históricamente considerados patrimonio de la nación.

Sin cambios en la crisis social y política

Pese a la magnitud del anuncio económico, la población percibe un estancamiento en la dinámica política interna y en el restablecimiento de los servicios básicos:

  • Continuidad en el poder: La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, permanece al frente del Ejecutivo nacional, manteniendo una estructura de gobierno que cuenta con la desaprobación de amplios sectores de la oposición.

  • Sin horizonte electoral: El proceso de transición no ha fijado hasta el momento una fecha concreta para la convocatoria a elecciones presidenciales libres.

  • Servicios públicos colapsados: Los cortes prolongados de energía eléctrica, la escasez de agua potable y la hiperinflación continúan afectando la cotidianeidad de millones de familias golpeadas por la pobreza.

Incertidumbre económica frente al cálculo político

Aunque voceros gubernamentales afirman que el convenio atraerá cuantiosas inversiones privadas internacionales, analistas y ciudadanos advierten que el acuerdo petrolero no garantiza por sí solo una solución de fondo a la crisis sociopolítica. Por el contrario, existen reservas sobre la posibilidad de que la alianza estratégica entre la administración estadounidense y la gestión de Rodríguez termine por afianzar al actual grupo de poder, postergando una reinstitucionalización democrática integral.

Por The New York Times

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