Cuba ha restablecido parcialmente este martes el servicio de electricidad en varias zonas del país al quedar interconectado el Sistema Electroenergético Nacional (SEN) desde la provincia Pinar del Río (extremo oeste) hasta Holguín (este), 28 horas después del apagón nacional de la víspera.
Así lo informó la compañía estatal Unión Eléctrica (UNE), dependiente del Ministerio de Energía y Minas (Minem) en las redes sociales, señaló que esa interconexión es un «avance significativo» en el proceso de recuperación del SEN, y añadió que «se trabaja para restablecer la conexión con el resto de las provincias».
En La Habana han recuperado hasta ahora la corriente 562.895 clientes que representan el 65,3 % del total de 787.000 usuarios de la empresa eléctrica en la capital cubana, donde ha precisado que el restablecimiento avanza de manera «gradual y progresiva, en la medida en que las condiciones del SEN lo permitan».

El director general de Electricidad del Minem, Lázaro Guerra, explicó a la televisión estatal que se ha ido incrementando la generación de electricidad en el país y el proceso de restauración del servicio eléctrico «sigue avanzando».
Pero advirtió que las afectaciones al servicio eléctrico se mantienen en «niveles elevados», por la «limitada» capacidad de generación con la que opera el SEN, situación que continuará en los próximos días.
Tercer colapso del año
El especialista precisó que, la termoeléctrica Felton, situada en Holguín, que entrará en funcionamiento en unas horas, resulta «imprescindible» para llevar energía a las provincias orientales Santiago de Cuba, Granma y Guantánamo, que aún están fuera del SEN, y reincorporarlas al Sistema.
Tras el colapso, recuperar el SEN implica crear microsistemas o «islas» con fuentes de arranque sencillo -solar, hidroeléctrica y motores de generación- para generar energía y llevar electricidad a pequeñas áreas regionales que luego permiten energizar las centrales térmicas productoras de electricidad y sincronizarlas con el Sistema.

Directivos de la UNE han insistido en que la prioridad actual es sostener los servicios básicos, fundamentalmente en las instituciones de salud, el suministro de agua y las comunicaciones.
Hasta ahora no se han referido las causas que provocaron este nuevo colapso total del servicio eléctrico, el tercero en lo que va de 2026.
Crisis energética
Cuba sufre una severa crisis energética desde mediados de 2024, que se ha profundizado hasta el extremo desde el pasado enero por el asedio petrolero aplicado por Estados Unidos sobre la isla, que prohíbe la llegada de petróleo y sus derivados importados.
Este año, la isla solo ha recibido al petrolero ruso Anatoli Kolodkin, que en abril trajo unas 100.000 toneladas de crudo como ayuda humanitaria, lo cual significó un alivio para apenas unos quince días.
Según diversas estimaciones, la isla caribeña requiere de algo más de 100.000 barriles de petróleo al día para satisfacer sus necesidades energéticas, pero solo dispone de unos 40.000 con su producción nacional. El resto debería obtenerlos en el exterior.

El Gobierno cubano ha reconocido que la situación del SEN es «crítica» y «extremadamente tensa», y ha denunciado como un «genocidio» la medida de Washington, mientras la ONU la ha calificado como contraria al derecho internacional.
La mayoría de las caídas del SEN han estado asociadas a fallos y averías en las centrales termoeléctricas que presentan obsoletas infraestructuras, con décadas de explotación y un déficit crónico de inversiones.
Varios cálculos independientes estiman que se necesitarían entre 8.000 y 10.000 millones de dólares para reflotar el sistema eléctrico de la isla. EFE










