La ONU denunció este viernes graves carencias en la salud sexual y reproductiva de las mujeres tras los terremotos de Venezuela y pidió 10 millones de dólares más para poder asistir en el terreno.
“Las mujeres no dejan de dar a luz durante una emergencia. Sin embargo, las mujeres vulnerables y las adolescentes tienen más probabilidades de quedar aisladas de los servicios vitales que necesitan”, declaró.
Entre otras cosas, expuso el testimonio de Camilia, una joven de 19 años, a la espera de una cesárea en medio del “desastre y el desplazamiento”.
También conoció talleres informativos para ayudar a reconocer la violencia de género ante el aumento del riesgo de que se registren casos en los refugios.
“Una cosa está clara: la violencia de género aumenta en todas las crisis. Por eso, la protección, incluida la protección frente al abuso y la explotación sexuales, debe ser un elemento clave de cualquier respuesta humanitaria”, aseveró.
Pese a que no aportó datos definitivos sobre el número de casos de violencia de género, Narváez avanzó que trabajan en las cifras y lamentó que los casos que se conocen son solo “la punta del iceberg” y que muchas menores que la sufren “no la denuncian por miedo a represalias”.
Narváez destacó que aunque es un asunto mayoritariamente olvidado en las respuestas de emergencia hay mucha cooperación internacional sobre el terreno, sobre todo, de médicos y ginecólogos de República Dominicana prestando estos servicios.
En el último balance, presentado este miércoles por el chavismo, la cifra de muertos ascendió a más 5.500, mientras que la de heridos se mantuvo en 16.740. Hay 23.335 personas en refugios y campamentos.









