Apagones afectan el servicio de agua en Lara

Apagones afectan el servicio de agua en Lara

Las fallas eléctricas están perjudicando la cotidianidad de la población larense en relación a la prestación de los servicios público. Entre ellos, el agua.

El equipo de Radio Fe y Alegría Noticias salió a las calles de la ciudad de Barquisimeto para consultar a la ciudadanía sobre esta situación, quienes coincidieron en que la falta de luz, afecta el servicio de agua y con ello su calidad de vida y salud emocional.

“Es un caos porque no tenemos tranquilidad. Esas fallas nos afectan emocionalmente también”, relató Kley Piña, residente de Cerritos Blancos.

Bermaris Morillo, habitante de El Caribe 2, comentó que cuando no hay luz, tampoco hay agua.

Por su parte, Nicole Rivas, vecina de Ruiz Pineda, destacó que los cortes diarios de entre cuatro y cinco horas le impiden estudiar e investigar por la falta de señal y energía.

“Se va la luz, se va el agua, entonces es complicado hacer unas tareas del hogar”, señaló Rivas.

Estas fallas en el sistema eléctrico también afectan la operatividad de las estaciones de rebombeo y campos de pozos. Además, las fluctuaciones eléctricas pueden causar daños en los equipos de las estaciones y redes, que surten de agua potable a las poblaciones, según explicó el ingeniero Manuel Cols.

Cols, ex comisionado de la alcaldía de Palavecino para el Desarrollo Estratégico y Proyectos Especiales de Barquisimeto, indicó que las fluctuaciones eléctricas pueden causar daños en los equipos de las estaciones y redes, lo que genera parálisis complementarias del servicio de agua.

“Cuando cortan la electricidad en la zona urbana, se para la producción de agua de los pozos, se para el rebombeo hacia los tanques de llenado y el rebombeo hacia las comunidades”, detalló.

Además, precisó que la mayor parte del agua que recibe el municipio proviene de los campos de pozos El Carabalí, El Recreo y Agua Viva.

Una situación crítica ocurre con el pozo número 7 del campo El Carabalí, el de mayor producción con unos 60 litros por segundo: este pozo se apaga de noche por una falla eléctrica y puede pasar toda la noche fuera de servicio porque los operadores no cuentan con transporte para movilizarse y reactivarlo.

La vulnerabilidad del sistema eléctrico ha convertido la vida cotidiana de la población larense en un “estado de zozobra permanente”, afectado otros servicios básicos y desgastando su calidad de vida.

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