Los venezolanos mantienen las expectativas generadas por los anunciados incrementos de los ingresos petroleros, como resultado del aumento de la producción y de los precios del crudo. Sin embargo, el sentir de más del 90% de los venezolanos es que estos mayores ingresos no se traducen en beneficios sociales reales. Por el contrario, se observa un deterioro de la calidad de vida como consecuencia de una hiperinflación que, en los últimos 12 meses, supera el 500%, siendo una de las más altas del mundo.
Al comparar los ingresos petroleros de hace un año con los actuales, estos serían hoy el doble o más, como consecuencia del incremento de los niveles de producción y de los precios. Sin embargo, estos mayores ingresos no se perciben en la base popular en forma de una mayor capacidad de consumo de alimentos fundamentales, como carne y pescado, ni de medicamentos, ropa y calzado.
La razón es sencilla: para poder sostener los mismos niveles de consumo de hace un año, los ingresos familiares tendrían que haber aumentado casi seis veces. Esta no es la realidad cuando se compara el ingreso familiar promedio actual con el que se obtenía en septiembre de 2025.
Los anuncios oficiales insisten en mostrar mejoras en los distintos niveles de actividad pública, destacando el incremento de los recursos destinados a obras, hospitales y escuelas, así como el sostenimiento del conglomerado empresarial en manos del Gobierno. También se anuncian mejores beneficios para los trabajadores públicos mediante nuevos aumentos salariales.
A nuestro entender, buena parte de estas medidas estarían siendo financiadas mediante créditos obtenidos del Banco Central, lo que termina traduciéndose en una mayor presión inflacionaria y profundizando la pérdida del poder adquisitivo de los venezolanos.
El deseo de los venezolanos es que estos evidentes ingresos adicionales provenientes de la venta del petróleo se conviertan finalmente en beneficios reales y tangibles que permitan mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.
Estos recursos deben administrarse con transparencia y responsabilidad, de manera que el incremento de los ingresos petroleros contribuya efectivamente a recuperar el poder adquisitivo, contener la inflación y generar los beneficios sociales que, en justicia, corresponden a todos los venezolanos.
Vicente Brito
Presidente
Red por la defensa al Trabajo, la Propiedad y la Constitución.








