El Consejo de Administración de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha elevado el tono frente a la administración de Delcy Rodríguez. En una resolución contundente, el organismo internacional instó al gobierno encargado a abandonar la fijación unilateral de sueldos y establecer, de cara al foro de diálogo social de este mes, un salario mínimo basado en métodos consensuados con empleadores y trabajadores.
El foro de abril: Una prueba de fuego para la transición
La OIT ha puesto sus expectativas en la quinta sesión del Foro de Diálogo Social, prevista para la segunda quincena de abril de 2026. El organismo no solo se ofreció a brindar asistencia técnica «de preferencia en persona», sino que exigió un «plan de acción actualizado» que cumpla con las recomendaciones que el Estado venezolano ha ignorado desde 2019.
Los puntos neurálgicos de la exigencia internacional son:
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Salario «congelado»: El organismo tomó nota con preocupación de que el salario mínimo en Venezuela no ha variado desde marzo de 2022, lo que ha pulverizado el poder adquisitivo tras cuatro años de inacción oficial.
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Derechos Sindicales: Aunque la OIT saludó la excarcelación de dirigentes sindicales ocurrida entre enero y marzo de este año —tras el cambio de mando en el Ejecutivo—, advirtió que no basta con la liberación. Exigió «subsanar las graves violaciones» y garantizar que no haya nuevas persecuciones.
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Asistencia sobre el terreno: El Consejo de Administración reiteró la necesidad de que los técnicos de la OIT operen directamente en el país para supervisar el cumplimiento de los convenios sobre fijación de salarios (26), libertad sindical (87) y consulta tripartita (144).
El gobierno de Rodríguez tiene hasta el 21 de septiembre de 2026 para presentar pruebas concretas de avances, antes de que el caso sea revisado nuevamente en la reunión de noviembre en Ginebra.
