Transparencia Venezuela presentó los hallazgos de su investigación denominada “Mapa de los Decomisos”, un trabajo que identifica bienes incautados y decomisados en distintos países como resultado de casos de corrupción vinculados a Venezuela.
El camino para recuperar las riquezas saqueadas a Venezuela y hoy en manos de tribunales extranjeros es largo, complejo y está repleto de trabas burocráticas. Durante el foro “Rastro del dinero venezolano decomisado a redes corruptas: Desafíos y oportunidades de la recuperación de activos para la democracia”, un panel de expertos radiografió la colosal fortuna oculta en el exterior y las nulas condiciones institucionales que tiene el país para traerla de vuelta.
Las cifras del saqueo: ¿Qué y cuánto se ha rastreado?
Hasta la fecha, las investigaciones globales han logrado identificar 719 bienes incautados o asegurados, los cuales suman una fortuna astronómica de $3.993.862.935.
Sin embargo, el estatus legal de este dinero evidencia el letargo de los procesos judiciales:
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Decomisados formalmente: Solo 287 bienes (por un valor superior a los 1.300 millones de dólares).
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Congelados o bajo disputa: El resto del dinero permanece bloqueado a la espera de sentencias definitivas.
El tesoro de las mafias: Los activos recuperados están clasificados en 15 categorías que exponen los excesos de las redes de corrupción: dinero en efectivo, mansiones, vehículos, yates, aeronaves de última generación, acciones, joyas, obras de arte, relojes de lujo, caballos de carrera y reservas de oro.
Sin condiciones para repatriar el dinero
María Alejandra Márquez, fundadora de la Iniciativa para la Recuperación de Activos Venezolanos (INRAV), destacó que Estados Unidos lidera la ofensiva judicial contra los esquemas de lavado provenientes de Venezuela. No obstante, lanzó una dura advertencia sobre la realidad nacional:
“Necesitamos una serie de condiciones que Venezuela hoy no tiene: separación de poderes, garantías anticorrupción y transparencia”, sentenció, tras alertar que el volumen de expedientes no para de crecer. De apenas 20 casos detectados hace seis años, la cifra escaló a 60 en la actualidad, y se proyecta que se sumen al menos 15 nuevas investigaciones de confiscación.
Para evitar que una Venezuela en transición democrática deba «pelear caso por caso» en litigios eternos, diversas ONG trabajan en el diseño de un mecanismo de devolución automático y flexible.
La trampa legal: El dinero ya no es de Venezuela
Por su parte, Guillermo Jorge, experto internacional en cumplimiento anticorrupción, aclaró un punto crítico que suele pasar desapercibido: los bienes ya decomisados pertenecen legalmente a los países que los persiguieron y confiscaron (como EE. UU. o Suiza), no a Venezuela.
Para que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) avale una repatriación, el Estado afectado debe activarse bajo dos vías:
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Cooperación: Investigar internamente y pedir ayuda a las naciones donde están los fondos.
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Litigio Directo: Presentarse como víctima en los tribunales extranjeros (por ejemplo, demostrar ante un juez en Suiza que el dinero de una cuenta oculta pertenecía a Pdvsa o al Banco Central de Venezuela).
El veredicto de los expertos
Aunque recuperar estos fondos inyectaría un oxígeno vital para la reconstrucción económica y social del país, los especialistas coinciden en que no habrá un centavo de vuelta sin una reforma institucional profunda, una impecable cooperación internacional y la creación de fondos transparentes que garanticen que el dinero recuperado no vuelva a caer en las manos equivocadas.