Tradición de la quema de Judas, reclamo popular en las calles de Caracas

Tradición de la quema de Judas, reclamo popular en las calles de Caracas

Lo que para el calendario litúrgico es el fin de la Semana Santa, para la calle venezolana es la culminación de una catarsis colectiva. Este domingo, la tradicional Quema de Judas dejó de ser un simple acto folclórico para convertirse en un crudo despliegue de sátira política y un recordatorio de las fracturas sociales que persisten en el país.

La creatividad ciudadana no conoce fronteras ideológicas. En Los Ruices, la comunidad optó por la ironía transcultural al personificar al «traidor» como el Capitán América, una elección que refleja la compleja relación de la psique venezolana con las influencias externas y las promesas incumplidas.

Por otro lado, la parroquia Santa Rosalía demostró que la tradición es una forma de resistencia. En la calle Los Cármenes de El Cementerio, la familia Loiza alcanzó un hito histórico: 85 años ininterrumpidos (desde 1941) fabricando el monigote de la discordia. Este rincón caraqueño se consolida como un bastión de identidad donde el fuego no solo consume traidores, sino que forja la memoria de una comunidad que se niega a olvidar sus reclamos.

La Candelaria: El asedio a la simbología

El punto más crítico de la jornada se vivió en la esquina de Tracabordo, en La Candelaria. Lo que tradicionalmente es un espacio de encuentro ciudadano, este domingo estuvo marcado por la presencia intimidatoria de la Policía Nacional Bolivariana (PNB).

El despliegue policial se concentró frente al mural de los caídos, sitio emblemático que honra a los jóvenes fallecidos en las protestas de 2014 y 2017. La denuncia del dirigente social Carlos Julio Rojas puso en evidencia la fragilidad de la festividad: cuando el Judas representa una crítica directa al poder, el rito deja de ser «profano» para ser tratado como una «amenaza al orden público».

 

 

 

 

Comparte esta noticia:

Ultimas Noticias