Sin actualizar desde el 25J: Las dudas e hipótesis alrededor de la lista de desaparecidos por los terremotos

Sin actualizar desde el 25J: Las dudas e hipótesis alrededor de la lista de desaparecidos por los terremotos

A más de un mes del doble terremoto que devastó parte del centro-occidente venezolano, la administración de Delcy Rodríguez mantiene congelada la cifra oficial de personas desaparecidas en 157, una estadística divulgada por Jorge Rodríguez el pasado 25 de junio, un día después de la tragedia.

Mientras el balance oficial de fallecidos ha recibido más de 20 actualizaciones —alcanzando una cifra de 5.546 muertos—, el conteo de personas no localizadas permanece inmóvil. Esta inamovilidad contrasta fuertemente con los reportes independientes, las alertas de organismos multilaterales y las bases de datos ciudadanas.

Las estimaciones independientes vs. la versión oficial

Frente al número reportado por el Ejecutivo, diversas organizaciones han proyectado escenarios de mayor envergadura:

  • Organizaciones Internacionales: A pocas horas de la tragedia, el Comité Internacional de Rescate (IRC) calculó preliminarmente unos 30.000 desaparecidos. Por su parte, datos recabados por la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) el 26 de junio sugerían que la cifra podría ascender a 50.000, aunque el coordinador residente de la ONU en Venezuela, Gianluca Rampolla, aclaró posteriormente que no existía aún un balance consolidado y confirmó el acuerdo para adquirir 10.000 bolsas para cadáveres.

  • Iniciativas Ciudadanas: Plataformas como Desaparecidos Terremoto Venezuela registran más de 29.800 reportes, precisando que el dato puede contener duplicados debido a la falta de un registro centralizado.

  • Modelos Científicos: El sistema Pager del Servicio Geológico de EE. UU. (USGS) emitió una alerta roja tras el sismo de magnitud 7.5, estimando un 43 % de probabilidad de que las víctimas mortales superaran los 10.000 fallecidos.

«Mucho se ha dicho sobre la cifra de desaparecidos, que nosotros estamos ocultando… No podemos manejarnos en base a especulaciones sino en base a la realidad», argumentó Jorge Rodríguez al justificar el ritmo del conteo oficial, el cual atribuyó a un «criterio metodológico» de depuración para evitar duplicaciones.

Las autoridades han centralizado la recepción de reportes a través de la aplicación móvil VenApp y habilitaron la sede de Bolipuertos Los Silos (Senamecf) para la identificación de cadáveres.

Un patrón de opacidad en emergencias nacionales

Analistas y defensores de derechos humanos señalan que la reserva en la divulgación de cifras de víctimas no es un hecho inédito en el historial institucional del país.

  1. Tragedia de Vargas (1999): Tras los deslaves de diciembre de 1999, las estimaciones gubernamentales oscilaron de manera imprecisa entre 1.500 y 16.000 muertos, sin que se consolidara un censo definitivo, mientras registros internacionales como el Libro Guinness estimaron entre 10.000 y 30.000 víctimas.

  2. Pandemia de COVID-19 (2020-2022): Informes de Human Rights Watch y especialistas de la Universidad Johns Hopkins cuestionaron en su momento la precisión de los balances epidemiológicos oficiales presentados ante la OPS.

Lecturas sobre el impacto político y la respuesta operativa

Para el sociólogo Rafael Uzcátegui, director del Laboratorio de Paz, la demora en la actualización de los datos de desaparecidos responde también a una estrategia para amortiguar el costo político sobre la gestión de emergencia del gobierno interino y la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB).

Testimonios de habitantes en las zonas afectadas de La Guaira y el Área Metropolitana de Caracas coincidieron en que las primeras 72 horas de búsqueda estuvieron marcadas por la labor comunitaria de civiles y de cuerpos locales como Protección Civil y Bomberos de La Guaira, antes del despliegue a gran escala de los cuerpos de seguridad nacionales y la posterior restricción del tránsito en la autopista Caracas-La Guaira.

Carlos Trapani, coordinador general de Cecodap, advirtió a Infobae sobre el impacto de este vacío informativo: «Es un problema no tener información oficial, que ciertamente es difícil de construir por la magnitud del daño. Las bases de datos independientes son un esfuerzo ciudadano valioso, pero necesariamente se deben cruzar con una data oficial».

Comparte esta noticia: