¿Es posible frenar a Trump? Congresistas piden invocar la Enmienda 25 para removerlo tras sus amenazas de ataques contra Irán
Desde que inició la guerra en Oriente Medio, cada vez más figuras de la política estadounidense han pedido con fuerza la ejecución de la Enmienda 25 de la Constitución de EE. UU., a la vez que el presidente Donald Trump continúa elevando sus amenazas en redes sociales sobre Irán.
El republicano ha dicho que si no se reabre el Estrecho de Ormuz para este martes a las 7 p. m. (hora de Colombia), “una civilización entera morirá esta noche”. Algunos temen que, debido a ese lenguaje, el lanzamiento de armamento nuclear esté contemplándose como una opción cada vez más real.
“¡Abran el maldito Estrecho, bastardos locos, o vivirán en el Infierno!“, insistió Trump el domingo.
Las declaraciones ocurren tras semanas de hostilidades y bombardeos que ya han afectado objetivos civiles y han elevado los precios de la energía a nivel global. Ante el creciente temor de que Trump escale más la guerra, bien sea con el uso de armamento no visto en décadas o enviando tropas a territorio iraní, decenas de congresistas buscan ejecutar la Enmienda 25, una herramienta diseñada para remover a un mandatario que no sea capaz de cumplir con sus deberes. Sin embargo, esto no es nada fácil.
“La Enmienda 25 tiene un enfoque limitado (para casos) en los que un presidente es física o mentalmente incapaz de hacer su trabajo”, explicó Michael J. Gerhardt, profesor de derecho de la Universidad de Carolina del Norte, a la PBS. “No es un remedio para la mala conducta que el presidente pueda haber cometido”, agregó.
Un mecanismo de remoción y su funcionamiento
Ratificada en 1967 tras el asesinato de John F. Kennedy, la Enmienda 25 establece las reglas de sucesión presidencial. Las primeras tres secciones se han usado para nombrar vicepresidentes o transferir el poder temporalmente por cirugías médicas. La Sección 4, que es la que hoy se discute, permite que el vicepresidente y la mayoría del gabinete declaren por escrito que el presidente es “incapaz de ejercer los poderes y deberes de su cargo”, por lo que debe ser retirado.
Esto lleva al gabinete a un dilema sobre cómo interpretar una posible orden de bombardeo masivo a Irán. La Casa Blanca y el gabinete han dicho que Trump está en buen estado de salud y en plenitud de sus capacidades mentales, por lo que, según los aliados del presidente, no hay razón para invocar esta herramienta.
Según Joel K. Goldstein, profesor emérito de la Universidad de Saint Louis, en declaraciones recogidas por PBS, “el historial deja claro que la Sección 4 no fue pensada como un medio para destituir al presidente simplemente porque tome una decisión impopular”.









