¡Qué pena con este señor!

¡Qué pena con este señor!

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*La banca pública enfrenta dificultades desde hace tiempo. Sus clientes manifiestan que deben hacer esperas de entre 3 y 4 horas para abrir una cuenta o hacer cualquier gestión; las colas de taquilla son interminables; escasea el papel para chequeras y talones de depósito o retiro; los cajeros nunca dan comprobantes; no hay plástico para tarjetas de débito. En esta situación, el gobierno decide colapsar aún más el sistema bancario público enviando a los tarjetahabientes de la banca privada a abrir cuentas y sacar tarjetas de crédito en el, para poder acceder a los escuálidos dólares viajeros. El gobierno gana tiempo, retiene divisas, lo pone difícil pero a corto plazo a banca pública inevitablemente colapsará ( igual que los nervios de los tarjetahabientes), cuando ingresen entre 2 y 3 millones de solicitudes de tarjetas.

 

* Sólo se otorgarán 200 dólares en efectivo, pero no serán dados en el país sino en cajeros en el exterior, que cobran comisiones de 3 y 4% y solo emiten cantidades por múltiplos de 20. Así que serán 180 dólares efectivos en total. Lo grave sin duda, además de encerrar a los venezolanos en el país, es la privación de la libertad de utilizar su dinero como quiera. La venta a través de Simadi sólo ha satisfecho el 2% de la demanda. Sicad tiene meses que no subasta y en estas subastas no hay dólares para viajeros.

 

* Los vecinos del Consejo Comunal Colinas de Mañongo han emprendido acciones para paralizar el proyecto de construir, dentro de los terrenos del Área de Postgrado de la UC, un supermercado, una farmacia y un centro comercial. Las alarmas se dispararon al conocer que el cambio de uso de las zonas educacionales sólo puede ser aprobado por la comunidad o por razones de causa mayor. No puede haber tal necesidad en una zona donde hay centros comerciales cercanos y la comunidad no ha sido informada y menos aún, consultada. Las alcaldías de Valencia y Naguanagua niegan haber dado permiso pero ya las máquinas están dentro del terreno, que por cierto es propiedad de la curia valenciana. Tal vez la última palabra o la información completa la tenga Monseñor Reinaldo del Prette, a quien harán llegar en los próximos días la consulta a los vecinos con un rotundo NO al proyecto en esa congestionada zona vehicular con severos problemas de servicios.

 

Charito Rojas

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