El personal encargado de limpiar los vidrios del Hospital Presbiteriano de Nueva York decidió disfrazarse de personajes conocidos y queridos por los niños para sorprenderlos y distraeros al aparecer “volando” en sus ventanas.
espectador.com





El personal encargado de limpiar los vidrios del Hospital Presbiteriano de Nueva York decidió disfrazarse de personajes conocidos y queridos por los niños para sorprenderlos y distraeros al aparecer “volando” en sus ventanas.
espectador.com