La escasez de alimentos persiste en la ciudad. Largas colas en supermercados del norte, disputas cuando se acaban los productos y la presencia de los llamados bachaqueros lo confirman.
En un supermercado de la avenida Bolívar Norte la policía debió acudir en auxilio de los empleados, pues los compradores insistían de manera violenta en que les vendieran bolsas de leche en polvo a precio regulado, pero al parecer ya se había acabado. El gerente de la tienda aseguró que recibieron 300 cajas de 12 unidades cada una, pero que aún así no se dieron abasto.
Nancy Rodríguez explicó mientras permanecía en una larga cola para ingresar al supermercado que solo venía a comprar un medicamento, pero tuvo que hacer la cola aunque no pensaba comprar leche. Una ama de casa que prefirió no identificarse considera injusto que a estas alturas de su vida tenga que mendigar para comprar comida.
Argenis Díaz, comprador, aseveró que le parece ver a las mismas personas en diferentes colas alrededor de la ciudad cuando aparecen los productos escasos. Presume que se trata de los llamados bachaqueros, que comercializan estos alimentos a altos precios en mercados populares. En otro automercado de la zona, las colas solo se observaron en las cajas. De los alimentos más buscados había pollos con un precio de 90 bolívares aproximadamente, pues ahora el kilo cuesta 40.
La situación era diferente en el Mercado Periférico de Candelaria, donde había leche en polvo, café, azúcar, harina de trigo y otros rubros básicos en diferentes tarantines de buhoneros y en comercios de dueños asiáticos, pero a precios por encima de los regulados. El cuarto de kilo de café es vendido a Bs 60, al igual que el kilo de harina de trigo Robin Hood, mientras la bolsa de leche cuesta Bs 160.
Escasez de chigüire
Es notoria la escasez de carne de chigüire en establecimientos del Mercado Periférico de Candelaria. Los comerciantes aseguran que no obtienen ganancias al vender este producto, por lo que no tienen intención de comercializarlo para esta Semana Santa.
José Luis Castillo, propietario de un establecimiento donde tradicionalmente se adquiere este alimento, aseguró que no es negocio para él venderlo, pues es muy costoso. El kilo es vendido al público a 350 bolívares.
Castillo explicó además que el proceso que requiere el chigüire hace más complicada su venta. Contó que recibe la carne para luego colocarla a secar, al cabo de un año, que es el tiempo que dura el proceso, obtiene solo la mitad de kilos que inicialmente tenía para su venta, haciendo aún más costoso el producto.
El pescado salado parece la alternativa más idónea para los seguidores de las tradiciones, en varios puestos del mercado se exhibieron distintos tipos. Rayado, dorado, bonito, carite y bagre blanco, cuyos precios oscilan entre 160 y 250 bolívares. Miguel Reinosa, vendedor, tenía en su negocio carne salada a la venta por 140 bolívares el kilo, además de los tradicionales pescados secos.
Por Dayana benavides
El Carabobeño









