En su casa, pero no libre.
Así murió José Ricardo Breijo Fedorchenko, quien era considerado el único uruguayo que terminó en una cárcel venezolana por razones políticas, según organizaciones de derechos humanos y el propio gobierno de Montevideo. ¿Su delito? Tomar una fotografía que presuntamente probaría la presencia de grupos militantes islámicos en Venezuela.
El deceso de Breijo, de 71 años, habría ocurrido el domingo, pero su cuerpo no fue encontrado hasta la madrugada del jueves.
“Conversé con él el sábado, cuando me mandó un mensaje extraordinario diciéndome que había tenido una entrevista con una periodista. Lo que presumimos es que murió el domingo”, relató a BBC Mundo el periodista y activista Carlos Julio Rojas, quien dio visibilidad a su caso.
“En la tarde del domingo fue la última vez que se conectó (a Whatsapp) y el miércoles los vecinos nos llamaron porque los olores que salían de su apartamento eran muy fuertes. Cuando llegaron los bomberos encontraron al señor Pepe en su cama”, agregó.
“Se presume que murió de un infarto, pero hay que esperar los resultados de la autopsia”, remató el periodista.
La imagen que lo inició todo
El drama de Breijo, quien llegó a Venezuela hace casi cinco décadas huyendo de la dictadura militar que entonces gobernaba su país, se inició a finales de 2023 por culpa de una fotografía.
Según el diario uruguayo El País, semanas después de los ataques que el grupo Hamás perpetró contra Israel, el ciudadano uruguayo acudió a un sitio en Caracas donde, según él, se reunían simpatizantes de esta organización, calificada como terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea (UE), para recabar evidencias de su presencia en el país latinoamericano.
Por BBC









