El Gobierno de Israel confirmó haber atacado un aeropuerto en el noroeste de Siria este martes argumentando que la base iba a recibir tropas turcas, algo que hubiera supuesto una «ruptura del status quo» entre ambos países.
La oficina del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, se pronunció por primera vez después del ataque para asegurar que «Israel y Siria tienen un acuerdo de status quo en materia de seguridad» que Siria «estuvo a punto de romper al permitir que tropas turcas se desplazaran» a la base aérea militar atacada, en las afueras de Idlib.
«Israel avisó repetidamente a Siria que este desplazamiento pondría en riesgo la seguridad» del país, algo que, según el comunicado, «Siria decidió ignorar».
Aviones de guerra israelíes atacaron en la madrugada de este martes la pista del aeropuerto, causando «daños materiales a la infraestructura del aeródromo» pero sin reportar víctimas, según informó la televisión estatal siria.
Damasco responsabilizó a Israel de esta escalada e hizo un llamamiento a la comunidad internacional y al Consejo de Seguridad de la ONU para que condenen «claramente esta agresión y adopten una postura firme contra las reiteradas violaciones israelíes de la soberanía siria».
El Gobierno israelí insistió en que no «tolerará amenazas a su seguridad» e instó a Siria a «volver al status quo».
Turquía tacha de «falsos» los señalamientos de Israel
Por su parte, Turquía rechazó la madrugada de este miércoles los señalamientos de Israel sobre la intención de Ankara de desplegar tropas turcas en un aeropuerto de Siria, que Tel Aviv bombardeó el día anterior.
La Dirección de Comunicaciónes de la Presidencia de Turquía tachó de «falsas» las «acusaciones» de Israel y criticó que buscan «legitimar los ataques aéreos ilegales de Israel contra la soberanía e integridad territorial de Siria».
La madrugada del martes, aviones de guerra israelíes atacaron un aeropuerto militar en las afueras de Idlib, en el noroeste de Siria, que afectaron la infraestructura pero no dejaron víctimas, según informó la televisión estatal siria.

Ankara aseguró que las «acusaciones se derivan de la intención de Netanyahu de continuar con sus políticas expansionistas y desestabilizadoras» en la región con miras a las elecciones parlamentarias del próximo octubre en Israel.
Además, Turquía reiteró su voluntad de trabajar hacia la «paz duradera» e insistió en que «jamás permitirá la desestabilización de Siria», con quien «seguirá cooperando».
La ONU urge a Israel a cesar su ofensiva
Así las cosas, el portavoz de la Secretaría General, Stéphane Dujarric urgió a Israel a cesar su ofensiva sobre Siria indicando que «se trata de otra violación muy preocupante de la integridad territorial y el espacio aéreo de Siria. Estos ataques aéreos deben cesar, y obviamente nos oponemos a ellos», afirmó en una rueda de prensa.
El Gobierno sirio expresó que la continuidad de los ataques de Israel desde el 8 de diciembre de 2024, cuando fue derrocado el presidente Bachar al Asad, hasta hoy «revela una vez más los intentos de la ocupación israelí de socavar estos esfuerzos y arrastrar a la región hacia una mayor tensión e inestabilidad».
Por otro lado, subrayó que el Estado sirio «está comprometido con la moderación y trabaja para consolidar la estabilidad y evitar una escalada».
El país mediterráneo ha sido de los menos golpeados de Oriente Medio por la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel en Irán el 28 de febrero, aunque sí se ha visto afectado económicamente.
Bajo la presidencia de Ahmed al Sharaa, Siria evita la participación directa en los combates, al tiempo que mantiene actividad diplomática y de seguridad que han permitido a Damasco aprovechar la crisis regional para consolidar su nueva posición en la región tras la caída de Al Asad. EFE








