En el sector 9 del barrio La Paz, ven mermar cada semana la distribución de gas doméstico y con ello aumenta el sufrimiento de familias que hacen largas colas a la espera de una repartición irregular. Unas 150 familias en fila y con bombonas vacías, solicitaron ayer molestos revisar la distribución de gas en cilindro.
De seis surtidoras comunales de bombonas de gas en La Paz, comunidad al oeste de la ciudad, solo una sobrevive y con fuertes fallas de distribución, porque camiones de Pdvsa-Gas se quedan varados, supuestamente por falta de repuesto para los vehículos, cuestión que impide que cumplan con las rutas a las comunidades.
Otro asunto que agrava el problema, es que la compañía surtidora de gas estatal, en la Zona Industrial I, está padeciendo por el daño de una de sus bombas para el llenado de bombonas.
Nelson Pérez, del consejo comunal del sector 9 de La Paz, explica, en medio de la cola de familias, que tuvieron que permanecer cuatro días con sus bombonas a las afuera del despacho comunal, asentó que es necesario que la compañía revise la distribución hacia La Paz y otras comunidades aledañas, puesto que su ruta solo la cumplen una vez a la semana en vez de tres.
Tal situación tiene molestos a los habitantes de la comunidad, quienes recalcan que no tienen otra opción que turnarse y esperar 4 o 5 días que aparezca un camión. Ayer, mientras las familias hacían su reclamo en medio de la calle, llegó un camión con 180 bombonas. Minutos antes, el consejo comunal e integrantes de la Unidad de Batalla Hugo Chávez (UBCh), llamaron a Andrick Cordero (enlace del PSUV- Gas Comunal), porque ya estaban cansados.
Con la llegada del camión se acabó la tortura de cuatro días de espera en fila, pero familias apuntan que si la situación sigue el llamado de atención no será por medio de una llamada. Tomarán acciones radicales porque están hartos de las colas, cocinar a leña y rezar para que los camiones puedan estar operativos tres veces a la semana.
La protesta pacífica se generó frente a la surtidora de gas del sector 9 de La Paz, lugar donde al menos unas mil familias de Juan de Villegas acuden a comprar gas para no cocinar a leña.
María De Sousa
La Prensa.










