En un ambiente que osciló entre el proceso judicial y el despliegue militar, Tareck El Aissami, Hugbel Roa y Samark López comparecieron este lunes ante el Tribunal 4° contra el Terrorismo y la Corrupción. Sin embargo, tras horas de deliberación a puerta cerrada, la audiencia fue suspendida a la 1:00 de la madrugada, dejando más interrogantes que certezas sobre el futuro de los principales señalados en la trama de corrupción petrolera.
La jornada estuvo marcada por una seguridad asfixiante. Según reportes del director de Punto de Corte, Nicmer Evans, la sala de audiencias fue custodiada por funcionarios del Dgcim y el Sebin, quienes permanecieron encapuchados y portando armas largas durante todo el proceso. Esta puesta en escena no solo subraya la peligrosidad de los detenidos, sino la extrema sensibilidad política de un caso que, tras dos años de opacidad, vuelve a poner el foco en las grietas financieras del Estado venezolano.









