EE.UU. acogerá la próxima semana el inicio de negociaciones directas entre Israel y el Líbano para un alto el fuego, en un proceso independiente de las conversaciones de paz con Irán previstas en Pakistán.
«Podemos confirmar que el Departamento organizará una reunión la próxima semana para abordar las negociaciones en curso sobre el alto el fuego con Israel y el Líbano», declaró a EFE un funcionario del Departamento de Estado, sin precisar la fecha exacta.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, anunció que su Gobierno iniciará negociaciones directas con Líbano para desarmar a Hizbulá y establecer «relaciones pacíficas».
«Ante los reiterados llamamientos del Líbano para iniciar negociaciones directas con Israel, ayer instruí al Gabinete para que las iniciara lo antes posible», afirmó Netanyahu en una nota publicada por su oficina.
Las tensiones actuales
Horas antes de su anuncio, el ministro israelí de Defensa, Israel Katz, aseguró que Hizbulá «anhela un alto el fuego» tras la intensificación de la ofensiva israelí en el país vecino.
Israel ha continuado bombardeando el Líbano pese a que Pakistán, país que media en el alto el fuego con Irán, aseguró que la tregua de dos semanas anunciada con Estados Unidos también incluye al país levantino.
Irán exige además que cesen los bombardeos en el Líbano antes de conversar con Estados Unidos en Pakistán el próximo fin de semana.
Según las autoridades libanesas, los muertos por los ataques israelíes desde que lanzó su campaña de bombardeos y operación terrestre en el país el 2 de marzo superan los 1.700.
Más de 70 países condenan los ataques contra los cascos azules y población civil en Líbano
Más de 70 países se unieron este viernes a Indonesia para condenar los ataques contra la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (Unifil), en medio del recrudecimiento de la guerra contra Beirut pese a las conversaciones de paz en curso con Israel.
Embajadores de una decena de países expresaron su «profunda preocupación por la escalada de tensión en el Líbano desde el 2 de marzo de 2026 y su impacto en la seguridad de las fuerzas de paz», tras las muertes de tres cascos azules indonesios y después de que militares de Francia, Ghana, Nepal y Polonia resultaran heridos.
Las misiones diplomáticas subrayaron que «las fuerzas de paz nunca deben ser blanco de ataques» y advirtieron de que estos hechos «pueden constituir un crimen de guerra», a la vez que hicieron un «llamamiento a la ONU para que continúe investigando todos los ataques».
Estas delegaciones también hicieron hincapié en «la situación humanitaria en el Líbano, especialmente por el elevado número de víctimas civiles, la extensa destrucción de infraestructuras y el desplazamiento masivo de más de un millón de personas». EFE











