Para un trabajador que cobra en bolívares y no ha recibido un aumento salarial equivalente, o que recibe bonos que tampoco se han ajustado al mismo ritmo, eso significa que su poder adquisitivo se ha erosionado significativamente en solo cuatro meses y medio
El dólar oficial publicado por el Banco Central de Venezuela (BCV) superó este 11 de mayo la barrera de los 500 bolívares, ubicándose en 504,91 bolívares por dólar. La cifra marca un hito en la evolución cambiaria del año y consolida una tendencia de depreciación sostenida del bolívar que en lo que va de 2026 acumula un alza de 67,9% frente a la tasa con la que arrancó el año, de 298,14 bolívares por dólar.
La barrera de los 500 bolívares no es solo un número. Es la referencia que utilizan los venezolanos para calcular precios, cobrar servicios, fijar salarios informales y tomar decisiones económicas cotidianas.
En un país donde el 98% de las transacciones se hace en bolívares, pero la mayoría de los precios se expresan en dólares, cada movimiento de la tasa BCV tiene un impacto directo e inmediato en el poder adquisitivo de los trabajadores, cuyo salario mínimo sigue congelado en 130 bolívares, hoy equivalentes a apenas 0,26 centavos de dólar.
Enero fue el mes de mayor devaluación
El análisis mensual de la tasa oficial revela que la depreciación del bolívar no ha sido uniforme a lo largo del año. Enero fue, con diferencia, el mes de mayor impacto: el dólar BCV saltó de 298,14 bolívares el 1 de enero a 370,25 al cierre del mes, un aumento de 72,11 bolívares que representa una devaluación del 24,2% en apenas 31 días.
Febrero y marzo mantuvieron un ritmo más moderado. En febrero el dólar pasó de 370,25 a 419,98 bolívares, una variación de 13,4%. En marzo continuó al alza, cerrando en 473,87 bolívares, con un incremento mensual de 12,8%. Abril mostró una desaceleración notable: el dólar apenas subió de 473,87 a 487,11 bolívares, un avance de solo 2,8%, el más bajo del año hasta ese momento.
Pero ya en los primeros 11 días de mayo, el dólar pasó de 487,11 a 500,46 bolívares, un avance de 2,7% para superar el umbral de los 500 bolívares, un nivel que a principios de año parecía lejano.
El euro y el USDT: otras tasas que mueven la economía
El dólar BCV no es la única referencia cambiaria que impacta la vida económica del país. El euro, utilizado como tasa de cambio en un porcentaje importante de comercios venezolanos, cerró este 11 de mayo en 589,27 bolívares, acumulando una devaluación de 67,8% desde el 1 de enero, cuando se ubicaba en 351,24 bolívares. El avance del euro es prácticamente idéntico en porcentaje al del dólar, lo que refleja la estabilidad relativa entre ambas divisas en el mercado internacional.
El USDT, la criptomoneda estable vinculada al dólar que se utiliza para múltiples transacciones en Venezuela, desde pagos entre particulares hasta transferencias internacionales, cotiza este 11 de mayo en 654,68 bolívares, frente a los 565,20 bolívares con los que arrancó el año.
Su incremento acumulado en 2026 es de 15,8%, considerablemente menor al de las tasas oficiales, lo que refleja que el USDT ya venía operando con una prima sobre el dólar BCV desde antes y que esa brecha se ha ido cerrando parcialmente a medida que la tasa oficial se deprecia.
La superación de la barrera de los 500 bolívares por dólar tiene consecuencias prácticas inmediatas para los venezolanos. Todo producto cuyo precio esté fijado en dólares o indexado a la tasa BCV cuesta ahora 67,8% más bolívares que a principios de año. Para un trabajador que cobra en bolívares y no ha recibido un aumento salarial equivalente, o que recibe bonos que tampoco se han ajustado al mismo ritmo, eso significa que su poder adquisitivo se ha erosionado significativamente en solo cuatro meses y medio.
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