Un tribunal de Caracas ordenó la detención de Luis Antonio Carrera Almoina, conocido como el «monstruo de Los Palos Grandes», este jueves 27 de agosto tras celebrarse una audiencia de presentación vinculada al proceso penal que enfrenta por el caso de Linda Loaiza López, según reportó la periodista Maryorin Méndez. La instancia judicial fijó el Internado Judicial El Rodeo II como su lugar de reclusión.
La periodista precisó a través de su cuenta en la red social X que el proceso continuará este viernes con una audiencia ante la Corte de Apelaciones para revisar el delito de violación. De igual forma, la jueza a cargo exhortó al Ministerio Público (MP) a evaluar formalmente la solicitud referida al delito de tortura.
Previo a la medida privativa de libertad, Carrera Almoina se había presentado en la oficina de Atención a las Víctimas del Ministerio Público conectado a un tanque de oxígeno con la intención de tramitar medidas cautelares menos gravosas.
Antecedentes procesales y diferimiento
El arresto ocurre pocas semanas después de que la propia abogada y víctima, Linda Loaiza López Soto, informara el pasado 11 de agosto sobre el diferimiento de la audiencia de apelación pautada para esa fecha.
La comparecencia estaba fijada ante la Sala Tercera de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas, con el fin de resolver los recursos introducidos por el Ministerio Público y por la representación de Loaiza contra la decisión que absolvió a Carrera Almoina del cargo de violación.
El caso Linda Loaiza
Los hechos juzgados ocurrieron el 27 de marzo de 2001, cuando Linda Loaiza, con 18 años y estudiante de veterinaria, fue raptada por Carrera Almoina. La joven permaneció en cautiverio hasta el 19 de julio del mismo año, fecha en la que fue rescatada por los organismos de seguridad dentro de un apartamento situado en la urbanización Los Palos Grandes.
Durante el encierro, la víctima sufrió severas agresiones físicas y abusos sexuales que le causaron secuelas de gravedad, requiriendo más de seis meses de hospitalización y múltiples cirugías, entre ellas la reconstrucción de la zona vaginal.
En el juicio inicial, la justicia venezolana dictó condena contra Carrera Almoina por los delitos de privación ilegítima de libertad y lesiones gravísimas, eximiéndolo de las acusaciones por violación y homicidio frustrado. Tras cumplir una pena de seis años de cárcel, el imputado había quedado en libertad, mientras la víctima llevó el caso ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), logrando una sentencia condenatoria contra el Estado venezolano por la impunidad y fallas en el acceso a la justicia.






