Agresiones a periodistas, el pan nuestro de cada día

Agresiones a periodistas, el pan nuestro de cada día

Recientemente se celebró el Día Mundial de la Libertad de Prensa, que en Venezuela está en peligro. Numerosos medios de comunicación han cerrados sus puertas como consecuencia de las políticas del Estado. Varios diarios del país han reducido su paginación por falta de papel.

 

Ejercer el periodismo en las calles venezolanas se ha convertido en un riesgo a la vida. En los últimos días los comunicadores sociales han pasado a ser parte de las noticias por arrebatones de cámaras fotográficas y hasta perdigonazos que han recibido. Pero todo forma parte de una vocación, una pasión por llevar información al mundo. Como decía el fallecido periodista colombiano Gabriel García Márquez: “El periodismo es una pasión insaciable que solo puede digerirse y humanizarse por su confrontación descarnada con la realidad”.

 

Desde que se iniciaron las protestas en contra del Gobierno nacional, en febrero, más de 70 comunicadores sociales han sido víctimas de agresiones por parte de efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), según denunció el Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Prensa (SNTP).

 

De acuerdo al SNTP, desde el 12 de febrero al 22 de marzo se han registrado 74 agresiones por parte de los castrenses hacia periodistas. Incluyendo 32 casos de intimidación, 18 detenciones, 13 de agresiones físicas, y de robos de los equipos de trabajo y del material fotográfico o audiovisual.

 

A pesar de una reunión entre el general Manuel Quevedo y representantes de varios medios de comunicación, donde el oficial aseguró el cese de las agresiones hacia los profesionales de la comunicación, varios periodistas nuevamente han sido atacados por los uniformados en Caracas, Puerto Ordaz y Carabobo.

 

El 28 de febrero el equipo reporteril de esta casa editora y representantes de otros medios regionales, fueron agredidos verbalmente por el comandante del Destacamento Nro. 24 de la GNB, Frank Díaz Osuna y del director general de la Policía de Carabobo Carlos Alcántara, durante la cobertura de la muerte del sargento Giovanni Pantoja en El Trigal Centro. Además una bomba lacrimógena fue arrojada a los periodistas.

 

Un par de días después, Osuna nuevamente hacía uso de su poder para intimidar con amenazas al equipo de El Carabobeño, mientras cubría una manifestación en Mañongo. Dayana Méndez, periodista, resultó detenida cuando cubría una manifestación en El Trigal. Además recibió varios perdigones en sus piernas.

 

Más Agresiones

Juan Carlos Hernández viene de una familia de reporteros gráficos. Tiene aproximadamente 25 años en la profesión y -según él- perdió la cuenta de las veces que ha sido víctima de agresiones por efectivos de seguridad. Pero desde que iniciaron las protestas el 12 de febrero ha sufrido ataques en dos oportunidades. Actualmente labora independiente para agencias internacionales.

 

Mientras cumplía con su deber de informar a través de sus imágenes en El Trigal, Hernández recibió un perdigonazo en el rostro por parte de efectivos de la GNB. La lesión fue leve y al día siguiente estaba en las calles cubriendo nuevas manifestaciones.

 

El 21 de abril desde temprano se reportaba una protesta pacífica en el distribuidor El Trigal. La situación se tornó tensa entre los indignados con el Gobierno del presidente Nicolás Maduro y policías. En un primer ataque para dispersar, con perdigones, un funcionario intentó impedir la cobertura de Hernández y fue agredido verbalmente.

 

El Carabobeño

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