Sectores del chavismo radical cuestionaron la entrega del control sobre 65.000 millones de barriles de crudo y exigieron conocer la letra pequeña del convenio energético.
Un grupo de manifestantes afectos al chavismo, autodenominado «Bloque Antiimperialista», se concentró este sábado 29 de agosto en la avenida Universidad, a la altura de La Hoyada, en el centro de Caracas, para manifestar su rechazo al acuerdo petrolero anunciado entre la Casa Blanca y la administración de Delcy Rodríguez.
La protesta representa una respuesta directa al convenio hecho público por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y ratificado por el Ejecutivo nacional, el cual otorga a firmas estadounidenses el control mayoritario sobre 65.000 millones de barriles de reservas probadas de crudo venezolano.
Cuestionamientos internos y defensa del legado
A pesar de declararse afines al proyecto oficialista, los voceros de la concentración marcaron distancia de la decisión gubernamental:
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Diferencias públicas: «No estamos contra Delcy Rodríguez, pero sí tenemos diferencias», declaró uno de los manifestantes al justificar su presencia en la calle frente a las decisiones tomadas en materia energética.
«No estamos contra Delcy Rodríguez pero si tenemos diferencias», dice uno de los manifestantes. Señala que ese acuerdo petrolero ha debido consultarse con los venezolanos. pic.twitter.com/Ng5a3vDx05
— Robert Lobo (@RobertLobo_) August 29, 2026
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Exigencia de transparencia: En la jornada participó Oswaldo Rivero, conocido como «Cabeza e’ Mango», quien exigió la publicación detallada de las cláusulas que integran el acuerdo petrolero firmados con la administración Trump.
Oswaldo Rivero -‘cabeza de mango’- estuvo en la protesta antiimperialista en Caracas de hoy #29ago Pide q se conozcan los detalles del mega acuerdo petrolero Trump-Rodriguez.
Cuestiona q se estén quitando las imágenes de Chávez y Bolívar. Dice que el legado de Chávez sigue vivo pic.twitter.com/1f1rbWCyWV— Robert Lobo (@RobertLobo_) August 29, 2026
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Símbolos políticos: Rivero cuestionó la paulatina retirada de imágenes alusivas a Hugo Chávez y Simón Bolívar en instituciones públicas, enfatizando que «el legado de Chávez sigue vivo».









