1. La banda te queda muy floja
Cuando te compres un sujetador sin tirantes, elige uno de una talla menos de la que usas en un sujetador normal. ¿La explicación? Para compensar la falta de sujeción que aportarían los tirantes. La idea es que el sujetador sin tirantes te quede los más ajustado posible sin llegar a ser incómodo, de lo contrario no tendrás la sujeción que necesitas. Lo sabemos, esto puede marcar michelín pero es eso o usar un sujetador que no sujeta. Para que no se marque el michelín, lo mejor es optar por un sostén que tenga una banda más ancha y resistente.
2. La banda es demasiado estrecha
Cuanto mayor sea el pecho, más ancha tendrá que ser la banda del sujetador para que sostenga bien. Una buena idea para mujeres de pechos generosos es elegirbustiers o bodys sin tirantes, con efecto moldeador, para conseguir la misma sujeción que las mujeres de pecho pequeños.
3. No te compres sujetadores convertibles
En la teoría son fantásticos pero no en la práctica, sobre todo después de habértelos puestos un montón de veces. Como no van a funcionar todo lo bien que debieran (en versión strapless), no te compres ninguno más.
4. Tu vestido o top tira del sujetador hacia abajo
Suficiente es que un sujetador sin tirantes mantenga el pecho en su sitio como para que, encima, la ropa que te pongas lo empuje hacia abajo. Si vas a llevar un vestido o un top palabra de honor, asegúrate de que ambos ajusten en la cintura para que el pecho no tenga que soportar el peso de la prenda.
5. El sujetador está desgastado
Los sujetadores con tirantes están pensados para que duren de seis meses a un año, si los usas regularmente (menos tiempo si el sostén es malo o no has tenido especial cuidado con él). Los sujetadores sin tirantes sufren un desgaste más rápido ya que tienen que trabajar más. Es cierto que no usamos sujetadores sin tirantes con tanta frecuencia como los normales, pero esto no significa que te vaya a durar la eternidad. Incluso con un uso mínimo y un mantenimiento adecuado, las fibras elásticas de un sujetador se estropean con el tiempo.
6. El sujetador debe quedar bien en el corchete más flojo
Esto se aplica tanto para un sujetador al uso como para uno sin tirantes. Así, conforme se vaya desgastando te lo podrás poner más apretado.
7. La parte superior del sujetador queda como un casco debajo de la ropa
Puede deberse a que la copa que estás usando no es la correcta o que la espuma que forma el relleno es muy gruesa. Para evitar este problema, prueba con una copa sin relleno que queda más pegada al pecho. Un poco de encaje también puede funcionar porque suaviza la transición del sostén al pecho. Si aún y todo el efecto casco persiste, quizá la parte superior del sujetador que estés usando esté hecha de una tela endeble o que apriete mucho (o ambos).
8. Estás pidiéndole mucho a un sujetador sin tirantes
Un sujetador strapless jamás sentará tan bien como uno con tirantes. Puede conseguir un efecto parecido pero jamás el mismo. Acéptalo.
Fuente: Cosmohispano











