En un giro estratégico para el sector energético del país, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunció la firma de convenios históricos con la corporación estadounidense General Electric (GE) y la empresa estatal rusa INSA.
Estas alianzas internacionales contemplan la recuperación e incorporación de 7.400 megavatios (MW) al Sistema Eléctrico Nacional (SEN) en los próximos cuatro años. La masiva inyección de energía equivale a la mitad de la generación eléctrica actual de Venezuela, prometiendo un cambio radical en la estabilidad del suministro.
Los dos frentes de acción: Rusia y Estados Unidos
De acuerdo con el anuncio oficial, el plan de rescate energético se ejecutará a través de dos frentes de ingeniería de gran envergadura:
1. La alianza con INSA (Rusia): El rescate de Tocoma
Central Hidroeléctrica Tocoma: El convenio establece el traslado inmediato a Venezuela de las turbinas que ya fueron fabricadas en suelo ruso para culminar y reactivar esta megaestructura.
Optimización en Macagua: Se intervendrá el complejo hidroeléctrico del Bajo Caroní para repotenciar su capacidad.
Meta: Sumar 2.400 MW a la red nacional.
2. El acuerdo con General Electric (EE. UU.): Plan a mediano plazo
Fase inicial (24 meses): La multinacional estadounidense trabajará en el rescate e incorporación de los primeros 1.000 MW de potencia de manera progresiva.
Fase final (4 años): Se completará la restauración de los 4.000 MW restantes en las plantas termoeléctricas e infraestructuras dependientes de su tecnología.
Meta: Recuperar un total de 5.000 MW.
«El servicio rey»: El impacto real en la población
«El servicio eléctrico es el servicio rey; de él dependen el agua, los hospitales, las escuelas, la alimentación y la agroindustria», resaltó la mandataria Rodríguez, enfatizando que tener megavatios disponibles es una condición obligatoria para reactivar el crecimiento económico.
Con la puesta en marcha de estos contratos binacionales, el Ejecutivo nacional busca frenar las constantes fallas de luz en los hogares venezolanos y, al mismo tiempo, robustecer la infraestructura necesaria para sostener la demanda del sector industrial y comercial del país de cara a los próximos años.
«Como estamos firmando y está contemplado en el plan con General Electric, que la incorporación que no solo sea para generación sino para las redes de transmisión y para las subestaciones eléctricas», detalló la mandataria encargada.
El evento contó con una destacada presencia diplomática y corporativa, incluyendo a: John Barret, Encargado de Negocios del gobierno de los Estados Unidos ante Venezuela. Roger Martella, director corporativo de GE Vernova. Eric Gray, presidente del Segmento de Generación de GE Vernova.
Por la parte venezolana, acompañaron a la presidenta encargada diversas autoridades, entre ellas los vicepresidentes sectoriales Calixto Ortega (Economía y Finanzas) y Juan José Ramírez (Obras Públicas y Servicios); la ministra de Hidrocarburos, Paula Henao; el ministro de Energía Eléctrica, Rolando Alcalá; y el presidente de PDVSA, Héctor Obregón, junto al presidente de CORPOELEC, José Luis Betancourt.
El sistema eléctrico venezolano opera desde hace años con márgenes estrechos y frecuentes interrupciones, producto de fallas en generación, mantenimiento insuficiente y deterioro de infraestructura. La incorporación de nueva capacidad y la recuperación de plantas paralizadas son consideradas piezas clave para estabilizar la oferta y reducir la frecuencia de apagones.
Las autoridades sostienen que la ampliación de la capacidad de generación es necesaria para atender la demanda residencial y apoyar la actividad económica, especialmente en sectores industriales y comerciales que dependen de un suministro estable.











