Una década de contaminación, enfermedades y accidentes es el saldo que reportan los vecinos del barrio San José, específicamente en la Avenida 37. La comunidad exige una intervención inmediata de las autoridades ante el desbordamiento constante de cloacas que ha transformado sus calles en focos de infección y trampas para los transeúntes.
El problema no solo radica en los olores fétidos, sino en la peligrosidad del asfalto. La acumulación de sedimentos y la “babosidad” del agua estancada que han provocado múltiples incidentes.
Teodoro Portillo, habitante del sector, explicó a Radio Fe y Alegría Noticias a gravedad de los taponamientos: “Es una parte donde transitan muchas personas peatonales y, a raíz del taponamiento y el mal embaulamiento (que están tapadas las cloacas), se han ocasionado accidentes a personas que transitan por aquí, hasta motorizados. El otro problema radica en que, como están tapadas, hay muchas casas que tienen la salida de aguas negras inundada”.
Posteriormente, la vecina Carla Rodríguez, quien reside en la zona afectada por el “tapón” de desechos, resaltó el impacto ambiental y los riesgos para la salud de los más vulnerables. “Estas son aguas servidas, tenemos ya bastante tiempo. Vienen corriendo desde una parte mucho más arriba. Viene afectando muchos hogares, muchas familias, porque aquí la mayoría son niños pequeños, recién nacidos, personas de la tercera edad que están enfermos. Con el monte han salido rabipelados, culebras y ratas. Queremos que los entes competentes se apersonen hasta aquí”.
Por último, Rodolfo Rodríguez, otro de los afectados, subrayó que, aunque ha habido intentos previos de solución, estos han sido insuficientes para la magnitud del daño estructural.
«Esto es un peligro. Fíjese todo lo que hemos hecho nosotros aquí, que nos hemos reunido los vecinos para intentar solventar los problemas y evitar accidentes. Las autoridades han venido, han tratado de destapar las tuberías de aguas negras, pero ha sido imposible».
Un llamado a la acción inmediata
En conclusión, la situación en el sector San José de Maracaibo es una bomba de tiempo. Además de las fracturas reportadas por caídas en el pavimento resbaladizo, los habitantes sufren de enfermedades en la piel y problemas respiratorios.
La comunidad hizo un llamado urgente a los organismos gubernamentales para que se realice una sustitución profunda de la tubería, ya que los mantenimientos superficiales no han logrado frenar el desbordamiento que hoy cumple 10 años.









