La psicóloga clínica María Elisa Castillo tiene muchas historias que contar por estos días. Pero admite que hay una que le inquietó hondamente. “Fue una conversación muy dura con un adulto mayor”, recuerda.
El hombre había perdido a su esposa y sus seis hijos por los terremotos en el estado La Guaira y mientras trataba de encontrar los restos del último de la prole, espetó: “Una vez lo consiga, ya no tendré más razones para vivir”.
“Nos preocupa mucho el tema de la ideación suicida que tenemos en algunos sobrevivientes”, admite Castillo, directora del Centro de Desarrollo y Asesoramiento Humano (CADH) de la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas (UCAB).
Tras el doblete sísmico que el miércoles 24 de junio golpeó la región centro-norte de Venezuela y que hasta la fecha ha dejado un saldo oficial de 5.546 muertos, el equipo de la UCAB se desplegó para brindar atención psicológica a personas tanto fuera como dentro del campus.
Aunque tienen previsto profundizar en las investigaciones durante el mes de septiembre, ya saltan algunos datos que obligan a encender las alarmas. “En este momento identificamos una ideación suicida en el 36% de los sobrevivientes que nos han consultado”, apunta Castillo, quien precisa que el porcentaje cae a alrededor de 16% cuando se toma en cuenta a los que presentan el riesgo más alto. Sobre un universo de 8 mil, representa unas 1.280 personas.








