En una semana se dispara el precio del tomate en los mercados de la ciudad. Las lluvias en las zonas de cosechas impactan en la distribución y encarecen la producción. El kilo sube de 45 bolívares a 70. Hacer las ensaladas, aderezos y salsa para pasta aumentó 55 por ciento en los presupuestos familiares.
Alba Duarte sabe que para preparar la comida de su familia tiene más gastos. Tres mercados recorrió el ama de casa buscando el mejor precio. Desistió tras conocer que «por las lluvias el tomate aumentó a 70».
Los cultivos en Zulia bajaron en una década. La producción llega de otros estados. Desde la madrugada llegan camiones cargados al mercado mayorista del sur, en San Francisco, para la distribución en la región.
Hacia los mercados populares municipales y supermercados privados se coloca la carga. La intermediación moviliza la variable precios que termina en los consumidores, compradores que acuden a los negocios.
Desde la creación de la Superintendencia Nacional de Precios Justos, el Gobierno ordenó la fijación de precios para evitar la especulación. De la variedad de productos y rubros bajo control de precios, solo las verduras están fuera de regulación.
Más de 10 años tiene el sistema de ordenamiento de precios. En 2012, luego de la publicación de la Ley de Precios Justos, se estableció el control de los productos. Un intento de normar el tomate surgió con la regulación de la salsa de tomate, pero tras la salida de la Gaceta Oficial, se descartó la revisión para el sector primario y la industria tomatera.
Por Yasmín Ojeda
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