Plegarias por el amor y la inclusión hicieron opositores en las iglesias

Plegarias por el amor y la inclusión hicieron opositores en las iglesias

Los feligreses acudieron masivamente a escuchar la misa este domingo, en la Basílica de Nuestra Señora de la Consolación, en Táriba, y en varios templos de la región, como lo pidió Capriles a sus seguidores.

 

Centenares de tachirenses acudieron este domingo con fe y entusiasmo a la Basílica de Nuestra Señora de la Consolación, en Táriba, así como a varios templos de la región para elevar sus plegarias al Señor, en honor al amor, la inclusión, la paz, diversidad, la fraternidad, el respeto a las diferencias ideológicas, muchos de ellos en atención al llamado hecho por Henrique Capriles para no perder la esperanza y la unión por encima de cualquier situación adversa, luego de varios días de altercados y tensión post electoral.

 

En la Basílica era casi imposible ingresar, la multitud hizo que sacaran al menos tres damas desmayadas, a quienes con solidaridad ayudaban a sacar para que tomaran agua y aire fresco. Muchas personas se apostaron en las adyacencias con sus hijos y nietos, otros se sentaron en escaleras cercanas a escuchar de las cornetas externas el evangelio, la palabra del Señor.

 

La homilía fue oficiada por el párroco Edgar Sánchez, quien manifestó a los feligreses en su mensaje “los que aman son los que pueden transformar la realidad social. Estamos llamados a amar y la medida del amor es Cristo crucificado, no hay otra, estamos llamados a mirar al Crucificado y así tener un criterio de objetividad para amar, no hay otra vía para nosotros los cristianos”.

 

Enfatizó el sacerdote que dos de los antivalores en los cuales ningún cristiano debe caer son la violencia y el silencio. Invitó a los fieles a ser pacíficos, pero a nunca callar, a ser justos y reconocer que “el amor es la única fuerza que puede modificar todas las realidades sociales, políticas y morales”.

 

Citó el cura párroco en su intervención litúrgica a líderes como Mahatma Gandhi y la Madre Teresa de Calcuta, quienes con su perseverancia, nobleza y tesón, propiciaron memorables luchas que desencadenaron en grandes cambios en la espiritualidad y creencias de la sociedad. Rememoró el legado de ambos líderes para evocar los valores del amor entre hermanos, el perdón y la esperanza, símbolos ineludibles en la lucha por la justicia.

 

Luego del sermón, los fieles de la comunidad llevaron y compartieron las ofrendas hasta el altar, el pan, el vino y las uvas, el mercado, como símbolos de la sangre de Cristo y la abundancia en cada hogar. Igualmente llevaron la Bandera Nacional, la Constitución y el Himno Nacional, para representar los valores que unen a todos los venezolanos como hermanos de una misma Patria.

 

Procedieron a hacer las peticiones personales y públicas, entre las más recurrentes que se escucharon, están: el cese a la discriminación, en instituciones civiles, militares, políticas y religiosas del país, y que prive por encima de todo el interés por las personas, en cada uno de estos espacios.

 

Fuente: La Nación

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