Al menos 49 presos comunes fallecieron entre abril y julio de este 2026 en Venezuela, según un conteo de la organización no gubernamental Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP), que aseguró que el Estado “incumplió su obligación más elemental: proteger la vida de quienes mantiene bajo su custodia”.
Los fallecidos “padecían enfermedades prevenibles o tratables, entre ellas tuberculosis, deshidratación severa, diarreas agudas y otras patologías que difícilmente habrían terminado con sus vidas si hubiesen recibido atención médica adecuada”, indicó el OVP.
“Cuando una persona fallece por falta de atención médica, el Estado no puede limitarse a registrar su muerte: está obligado a explicar por qué ocurrió, quién dejó de actuar y qué medidas adoptará para impedir que estos hechos continúen repitiéndose”, subrayó.
Por tanto, exhortó a la Fiscalía a que inicie una investigación “transparente, exhaustiva e imparcial” sobre cada fallecimiento, a fin de determinar las responsabilidades que “correspondan”.
Además, exigió la intervención inmediata del Ministerio para el Servicio Penitenciario y el impulso de una atención humanitaria por razones de salud para los presos de todos los establecimientos penitenciarios y centros de detención del país. EFE









