MUD: peleas de ricos y famosos
marzo 1, 2013 6:47 am

La pugna interna de la MUD debería ser tratada por la prensa especializada en celebridades, no por las secciones de política, que siempre son medio aburridas. En sentido estricto, las controversias opositoras tendrían un espacio perfecto junto a los chismes y las frivolidades, pues son intrigas y tramas típicas de los ricos y famosos, con algunos pobres diablos en calidad de coleados, como siempre.

 

Una parte de las noticias alcanzaría incluso a tener un sabor comparable con esas informaciones sobre la nobleza europea que nutren las revistas de peluquería. “Henrique sale de nuevo a recorrer el país”, por ejemplo, es un excelente titular, para un reportaje con fotos del príncipe luciendo safari y sombrero hongo, salpimentado (el reportaje, no el príncipe) con algún comentario filoso, al estilo de “asegura que esta vez sí va en serio con lo de conseguir su primera dama”.

 

Por supuesto que tratándose de asuntos nobles (esta palabra, ya se sabe, tiene dos significados), uno de los personajes estelares de esta novedosa modalidad de cobertura periodística sería siempre Leopoldo López, la versión más cercana que tenemos del hijo de una reina. La prensa farandulera-política habría hecho de las suyas, por ejemplo, con este asunto de su peleíta pública con otra gran figura de la realeza (y del realero), Lorenzo Mendoza, con quien comparte algunas ramas de su frondoso árbol genealógico.

 

Esa controversia es el clásico correveidile de las altas esferas. Como se sabe, el duque Leopoldo de Chacao se puso de frasquitero (algo típico de los duques) a utilizar paquetes de harina precocida en un acto político que, a fin de cuentas, resultó ser bastante “majunche”. El barón Lorenzo de Polaris, quien está muy consciente de ser el dueño de buena parte de la comida y la bebida del reino, montó en cólera y le dijo “¡te pasaste!”.

 

La pelea con el primo cervecero-harinero-arrocero-maltero no sería la única noticia que protagonizaría el duque de Chacao en esa versión fashion (y hasta ahora hipotética) de la crónica política, pues igualmente daría grandes titulares el súbito reverdecer del caso del cheque de Pdvsa, en el que también aparece enredada la reina madre. Ligar nobleza con turbiedades de corrupción menor es una de las características de la gente de rancio abolengo que trae más portadas de revistas, tal como puede certificarlo la familia del monarca exterminador de elefantes.

 

Por eso es que el mozo de espadas Juan Carlos Caldera y el gentilhombre de Maracay, Richard Mardo, ni se ruborizan al verse envueltos en líos de cheques y sobres manila llenos de billetes. Han entendido que esa es la manera de destacar entre tantas celebridades políticas.

 

Nobleza obliga, dicen.

 

clodoher@yahoo.com  // RJSB

 

Por Clodovaldo Hernández

Fuente: EU