Si no apoyas el diálogo, ¿cómo te levantas a una jeva? ¿Le guarimbeas su corazón?
La palabra «diálogo» es sinónimo de pelea en estos días. Muchos están de acuerdo en que oposición y gobierno conversen para salir de la crisis, otros no están a favor de eso. Ambas posiciones son respetables, pero como no creo en salidas violentas, tengo que decir que soy pro diálogo.
He pensado mucho en esto y trato de poner ejemplos simples: si no apoyas el diálogo, ¿cómo te levantas a una jeva? ¿Le montas una barricada en su casa hasta que te dé el sí? ¿Le guarimbeas su corazón? Si yo quiero tener novia, me tengo que ganar a la chica hablándole, no con violencia. Ahora bien, si el diálogo no es el camino, ¿cómo vas a convencer a aquella persona chavista de que vea las cosas como tú las ves? ¿A los golpes?
Hay personas que me han dicho: «¿Cómo puedes apoyar un diálogo? ¿Cómo puedes sentarte a hablar con un gobierno que ha hecho tanto daño? ¿Crees que las familias de las personas que han fallecido en estas protestas quieren dialogar?». Considero que esas son preguntas y preocupaciones válidas, pero si no es hablando, entonces, ¿cómo se resuelve esto?
Yo no veo al presidente Maduro en la disposición de renunciar, y si renunciara, no veo al gobierno siguiendo la Constitución y llamando a elecciones. Si eso sucediera, ¿quién dice que va a ganar la oposición la presidencia? En este momento se necesitan soluciones, no apagar la candela echándole gasolina (algo que le encanta al gobierno y al parecer a algunos de oposición).
¿Es el diálogo una solución? No, por supuesto que no. Y menos si no se da con condiciones, pero sí es un pequeño rayo de luz al final del oscuro túnel en el que se ha convertido Venezuela. Por allí dicen que hablando se entiende la gente, quizás deberíamos darle una oportunidad a eso, así sea una pequeña.
Andrés Schmucke
@andy_schmucke











