Creo en la protesta pacífica bien direccionada, no en mamarrachadas
Si usted es de los que piensa que las guarimbas son necesarias porque así se le hace presión al Gobierno y de esa forma va a salir el tirano, pues por favor deje de leer inmediatamente este artículo, pues no estamos en la misma frecuencia de onda y así es imposible debatir.
Si Ud. es de los que cree que las guarimbas no nos están llevando a nada y que deben de parar, quédese leyendo este artículo, porque usted es mi audiencia. Yo no creo en las guarimbas, nunca he creído en ellas y pienso que deben terminar, el camino de la violencia solo conduce a más violencia y eso no es lo que yo quiero y creo que no lo quiere nadie.
He estado atrapado en algunas guarimbas que se han dado en Las Mercedes y Altamira y la gente se pone muy loca. En Las Mercedes me tocó escuchar a señoras romper botellas y gritar: «Despierta el gocho que hay en ti», y luego iban y se tomaban un café para «bajar un poco la adrenalina». En Altamira unos manifestantes golpearon a dos amigos míos fotógrafos (a uno le dieron con un tubo por la cabeza, menos mal tenía un casco) y bueno, a mi los violentos no me representan. Eso no es protesta, eso es guachafita.
Lo de Altamira debe terminar, ese no es el campo de Carabobo, allí no se va a decidir la independencia de la nación. Yo he estado allí (y aunque la mayoría está en paz) he visto a gente paveando sus motos caras, tomando cerveza y de vez en cuando sale un loco que grita «autopista» y salen otros a seguirlo sin pensar, sin chistar. Eso no puede ser.
Yo creo en la protesta pacífica bien direccionada, no en mamarrachadas que en vez de sumar, lo que hacen es restar. Algunas personas seguro dirán: «¿pero cuál es tu propuesta?», pues para empezar, dejar la violencia de lado y seguir la protesta pacíficamente permitiendo el libre tránsito. Esa es una propuesta
Andrés Schmucke
@andy_schmucke











