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10 preguntas y respuestas sobre la elección de la nueva JD de la AN

Posted on: enero 2nd, 2017 by Laura Espinoza No Comments

 

1. ¿Puede la Asamblea Nacional elegir su propia Junta Directiva?

 

 

 

Si. La elección de su Junta Directiva es una potestad inherente e indeclinable de la Asamblea Nacional, que es expresión de los principios constitucionales de separación de poderes y de autonomía parlamentaria. Se trata de la así llamada autonomía política, en virtud de la cual el Parlamento, en cuanto órgano que ejerce la soberanía popular, se dota a sí mismo de un gobierno interno independiente de otros poderes públicos.

 

 

 

2. ¿Cuál es el fundamento constitucional para la elección de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional?

 

 

 

La elección de la Junta Directiva del Parlamento es, a un tiempo, un mandato constitucional y una competencia exclusiva y excluyente que la Carta Magna atribuye de manera expresa a la Asamblea Nacional. En efecto, el artículo 194 de la Constitución establece que la “Asamblea Nacional elegirá de su seno un Presidente o Presidenta y dos Vicepresidentes o Vicepresidentas, un Secretario o Secretaria y un Subsecretario o Subsecretaria fuera de su seno, por un período de un año. El Reglamento establecerá las formas de suplir las faltas temporales y absolutas”.

 

 

 

3. ¿Cuál es la mayoría parlamentaria requerida para la elección de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional?

 

 

 

No existiendo ninguna disposición constitucional, legal ni reglamentaria respecto de la mayoría requerida para la elección de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional, esta debe ser electa por mayoría simple y de acuerdo con el artículo 89 del Reglamento Interior y de Debates. Es decir, por la mitad más uno de los diputados y diputadas presentes.

 

 

 

4. ¿En qué fecha debe realizarse la elección de la nueva Junta Directiva de la Asamblea Nacional?

 

 

 

De acuerdo con el artículo 11 del Reglamento Interior y de Debates, la elección de la nueva Junta Directiva debe realizarse el 5 de enero o en la fecha más próxima a ese día. Por otro lado, la costumbre parlamentaria indica que dicha sesión ha de realizarse a las 10.30 am.

 

 

 

5. ¿Cuáles son las atribuciones del Presidente de la Asamblea Nacional?

 

 

 

En términos generales, al Presidente de la Asamblea le corresponde (i) la representación institucional del Parlamento, (ii) la ordenación del trabajo parlamentario,(iii) la dirección de los debates, (iv) velar por el cumplimiento del Reglamento Interior y de Debates y, por último, (v) ser cabeza de la Administración parlamentaria. Dichas atribuciones están delineadas en la Constitución y de manera más expresa en el artículo 27 del Reglamento Interior y de Debates de la Asamblea Nacional. A los efectos del cumplimiento de sus atribuciones, el Presidente de la Asamblea Nacional puede delegar funciones en los Vicepresidentes, el Secretario y el Subsecretario.

 

 

 

6. ¿Quién será el Presidente de la Asamblea Nacional durante el año 2017?

 

 

 

De conformidad con el “Acuerdo de gobernabilidad en la Asamblea Nacional 2016-2021”, que fue suscrito por las fuerzas de la Mesa de la Unidad Democrática el día 4 de enero de 2016, la Presidencia de la Asamblea Nacional corresponde a Primero Justicia, siendo que este partido ha designado al diputado Julio Borges para ejercer tal responsabilidad.

 

 

 

7. ¿Cómo será la rotación en el resto de los cargos para el ejercicio de las funciones parlamentarias en 2017?

 

 

 

En virtud de lo establecido en el “Acuerdo de gobernabilidad en la Asamblea Nacional 2016-2021”, que fue suscrito por las fuerzas de la Mesa de la Unidad Democrática el día 4 de enero de 2016, la rotación en el resto de los cargos para el ejercicio de las funciones parlamentarias en 2017 será de la siguiente manera: (i) Jefatura de Fracción de la Bancada de la Mesa de la Unidad Democrática, Un Nuevo Tiempo; (ii) Primera Vicepresidencia de la AN, Voluntad Popular; (iii) Segunda Vicepresidencia de la AN, Acción Democrática; (iv) Secretaría de la AN, la Causa R; (v) Subsecretaría, José Luis Cartaya.

 

 

 

8. ¿Es verdad –tal como lo han sostenido personeros del Gobierno– que la Asamblea Nacional está en desacato y que esa situación hace nula la elección de su nueva Junta Directiva?

 

 

 

No. En primer lugar, la figura del desacato no existe jurídicamente. Ni la Constitución ni las leyes la prevén.Y en segundo lugar, la elección de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional es, como se ha dicho antes, una competencia inherente a la autonomía parlamentaria, que es irrenunciable y que se ejerce de manera exclusiva y excluyente frente al resto de los poderes públicos.

 

 

 

9. ¿Podría la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia justificarse en el supuesto desacato para declarar una omisión legislativa y designar a la nueva Junta Directiva de la Asamblea Nacional?

 

 

 

No. Dando por sentado que no existe tal desacato, hay que añadir que el pleno de la cámara es el único órgano competente para elegir a la Junta Directiva de la Asamblea Nacional. Ningún otro órgano del poder público puede sustituir al pleno de la cámara en la elección de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional. En este sentido, si el Tribunal Supremo de Justicia designara una Junta Directiva de la Asamblea Nacional, se trataría de un acto viciado de nulidad absoluta y los Magistrados de la Sala Constitucional incurrirían en responsabilidad penal por usurpación de funciones.

 

 

 

10. Desde el punto de vista político, ¿cuáles son los roles más importantes que corresponde ejercer a la nueva Junta Directiva de la Asamblea Nacional?

 

 

 

La función más importante de la Asamblea Nacional, y por lo tanto también de la nueva Junta Directiva presidida por el diputado Julio Borges, sigue siendo liderar al pueblo de Venezuela para crear las condiciones que hagan posible despojar electoralmente del poder al régimen de Nicolás Maduro. 2017 debe ser un año en el cual toda la Asamblea Nacional tenga como fin programático rescatar el voto como expresión constitucional del poder del pueblo y, así, volver a la senda de la Constitución, asegurar el cambio político, superar la crisis económica y ganar una paz permanente.

 

Juan Miguel Matheus

 

Promotores del cambio, promotores de esperanza

Posted on: agosto 12th, 2015 by Laura Espinoza No Comments

 
Estamos viviendo tiempos difíciles. Sufrimos los efectos de un modelo político y económico fracasado que genera pobreza, violencia y corrupción. El socialismo del S.XXI destruyó el aparato productivo del país, permitió la articulación del crimen organizado y, lo más grave, promovió la división y el odio entre los venezolanos. Por eso los corazones de los venezolanos albergan deseos de cambio y nosotros trabajamos sin descanso para hacerlos realidad en un clima de paz y dentro del marco de la Constitución.

 
El 6 de diciembre tenemos la oportunidad de inaugurar el proceso de reconstrucción democrática que necesita nuestro país. Estas elecciones ocurrirán en un entorno autocrático y, en tal sentido, las reconocemos como un gran desafío que exige preparación para el sacrificio y entrega abnegada. En Primero Justicia reconocemos las exigencias del momento histórico que nos ha tocado vivir y estamos decididos a dar testimonio de lucha democrática. Este esfuerzo supone preparar a los justicieros del país y darles herramientas que permitan articular la acción del cambio. El programa “Promotores del cambio” desarrollado por la Secretaría Nacional de Organización de nuestro partido y por la Fundación Juan Germán Roscio responde a esta necesidad organizativa y gracias a su ejecución hemos logrado comprometer a más de 3500 militantes y simpatizantes a lo largo y ancho del país con una única tarea: ganar la Asamblea Nacional y rescatar el Parlamento para el pueblo de Venezuela.

 
Los “Promotores del Cambio” están formados para multiplicar el mensaje de unión y cambio a través del activismo de calle: volanteos, asambleas y conversatorios. En tiempos de autocracia y bloqueo comunicacional nuestros activistas son el rostro de la esperanza responsable y del amor al país. Siento orgullo cuando veo a tantos justicieros trabajando por esa Venezuela que todos soñamos. Nuestros “Promotores del Cambio” fortalecerán a la unidad en sus localidades y construirán redes de acción política que permitirán la movilización masiva el 6 de diciembre. Ese día histórico venceremos el miedo y ganará libertad. Nuestros “Promotores del Cambio” darán testimonio de lucha como soldados al servicio exclusivo de la Unidad Democrática.

 
La multiplicación el mensaje y la movilización de voluntades debe ir acompañada de la fortaleza que requiere la defensa de los votos. Estamos concientes del ventajismo y los abusos del sistema electoral venezolano. Los superaremos y cuando la revolución Bolivariana emplee todo el poder del Estado para violentar la voluntad popular encontrará a una sociedad organizada, conciente de sus derechos y dispuesta a defender su anhelo de cambio.

 
En Primero Justicia nos estamos preparando para el 6 de diciembre y las claves para alcanzar esta meta son la movilización, la unidad, la destreza y el heroísmo. Movilización que venza el miedo y anime las conciencias. Unidad que trascienda al evento electoral y de vida al modelo democrático que merecemos todos los venezolanos. Destreza que proteja nuestra voluntad de cambio y supere las injusticias. Y una importante dosis de heroísmo que permita que las generaciones futuras se llenen de orgullo cuando recuerden a la generación de hombres y mujeres que logró retomar los destinos democráticos del país. Con todo lo anterior estoy convencido de la buena nueva para Venezuela: ¡vamos a forjar la unidad de nuestro pueblo en la Asamblea Nacional!ç

 

 

Juan Miguel Matheus es Secretario Nacional de Doctrina de Primero Justicia, Presidente de la Fundación Juan Germán Roscio – Justicia y democracia y candidato a Diputado (Lista) por la Mesa de la Unidad Democrática en el estado Carabobo.

 

 

Juan Miguel Matheus

El rey del comunismo

Posted on: marzo 3rd, 2014 by lina No Comments

El 21 de diciembre de 1989 Nicolás Ceaucesco se dirigió al pueblo rumano. Lo hizo, como era habitual, en la Plaza de la Revolución de Bucarest. Todos los medios de comunicación transmitieron en vivo la alocución presidencial. Fue una “cadena nacional de radio y de televisión” a la rumana. A pesar de la lacerante escasez de alimentos y del racionamiento severo de servicios básicos como la luz, el agua y el gas, Ceaucesco alabó las bondades de la economía socialista. Hizo una oda a los ideales marxistas y a los logros de justicia de su revolución.

 

Pero aquel día las cosas no ocurrieron según el libreto. Los rumanos decidieron abandonar la realidad paralela en la cual estaban inmersos. Renunciaron a vivir en la mentira. Dieron la espalda a la doble vida y se acabó la esquizofrenia. Inesperadamente, la muchedumbre abucheó a Ceaucesco. El Rey del Comunismo, de verbo encantador y gestos invencibles, lució indefenso ante la avalancha de descontento. Su rostro sobrecogido penetró cada rincón de Rumania. Acto seguido el palacio presidencial fue ocupado. Cuatro días después, el 25 de diciembre de 1989, se derramaría la única sangre que fue derramada luego de la caída del muro de Berlín: Nicolás Ceaucesco fue fusilado junto a su esposa Elena. El comunismo rumano finalizaba de mala manera.

 

El abucheo del pueblo rumano muestra una gran verdad de la filosofía política. Todo régimen –justo o injusto– se sostiene por el consentimiento de los gobernados/oprimidos. Es el principio que Locke denominó Government by consent. En una democracia verdadera la mayoría de la población consiente, por lo general, a través del voto, cuyo contenido y valor es respetado escrupulosamente. En una autocracia la mayoría de la población consiente por adhesión al autócrata, bien sea por conexión afectiva o por temor/omisión. La imposición de una autocracia siempre encuentra un correlato permisivo por parte de la mayoría de quienes la sufren. Por eso Hannah Arendt no dudaba en señalar que los totalitarismos gozan de altísimos niveles de aceptación hasta el mismísimo momento en que se derrumban…

 

Tales derrumbes suelen tener puntos de inicio bien definidos. La historia enseña que los pueblos se cansan y gritan a las autocracias: “¡basta!”. Entonces se incoa un proceso de lucha decidida por la libertad. El brillo de la verdad y de la justicia comienza a iluminar las conciencias y las aspiraciones de la gente, y la sociedad se desintoxica del virus totalitario. Y eso es, precisamente, lo que está pasando en Venezuela. Hay un descontento generalizado que es inocultable y se transforma en energías para el cambio. Presenciamos la quiebra del consentimiento político que antes hacía ver como invulnerable a la revolución bolivariana. No solo se trata de los miles de venezolanos que valientemente están en las calles ejerciendo su derecho constitucional a la protesta, sino también de esa otra parte del país que se mantiene en silente expectación y que no sale aún a las calles por miedo a la brutal represión del régimen, a las balas inescrupulosas de los colectivos armados. La mala noticia para Maduro, Cabello y el castro-comunismo es que el abucheo criollo ya estalló y la libertad, si seguimos luchando, parece estar cerca.

 

Juan Miguel Matheus

La formación del político

Posted on: octubre 31st, 2013 by Super Confirmado No Comments

Este año la Asociación Civil FORMA, Formación y Acción, arriba a su décimo aniversario. Sin duda ninguna, me honra servir como Presidente Ejecutivo de esa institución que durante una década se ha dedicado a formar a políticos profesionales. Ello nos lleva a hacer una síntesis del modelo educativo con el cual cultivamos la vocación política de jóvenes pertenecientes a todos los partidos de las fuerzas democráticas.

 

En primer lugar, la lucha contra la anti política. Somos fieles creyentes de la dignidad intrínseca del oficio político, del carácter insustituible de su práctica decorosa para el sano desarrollo de las relaciones humanas y de la esencial necesidad de los partidos políticos para la andadura democrática de las naciones.

 

En segundo lugar, se trata de una formación de políticos para políticos. Todos los miembros formadores de FORMA son políticos de profesión. Entendemos que la formación de los servidores públicos es un proceso casi artesanal y personalísimo en el que alguien que sufre y goza las tribulaciones y bondades de la vocación política es más apto para orientar a otras personas que comienzan a despertar al llamado de esa misma vocación.

 

En tercer lugar, la educación en la filosofía política clásica y en la tradición de ley natural que de ella deriva y hace de esa sabiduría ancestral un lugar de encuentro en el que se pueden construir diversas opciones legítimas por el bien común. Aunque resulte sorprendente, los participantes de los medios formativos de FORMA son, lo decimos con orgullo, lectores y conocedores de Platón, Aristóteles, Cicerón, entre otros.

 

En cuarto lugar, algo que podríamos llamar apertura a los valores trascendentes del espíritu. Y esto es lo que más nos define, lo que más dota de especificidad a nuestro modelo formativo. Nos inspira una visión humanista de la persona, de la sociedad y de la política.

 

En quinto lugar, nuestra formación es profundamente venezolanista. Se aferra a los valores y formas de la cultura política venezolana. Pensamos que el conocimiento de la tradición filosófica clásica y del humanismo político puede y debe ser casado con el genio propio de ese peculiar tipo humano que es el venezolano de carne y hueso, con sus virtudes y defectos, y con sus luchas históricas.

 

En sexto lugar, intentamos transmitir una concepción de la política como realidad moral, no como ámbito humano meramente técnico que se agota en la creación de bienes externos o materiales. Estamos convencidos de que la dimensión primada del bien común tiene carácter moral y guarda relación con la verdad, la justicia, la libertad y esa forma especial de amor que llamamos amistad cívica.

 

En séptimo lugar, por el actual momento que vive el país, la de FORMA es una educación cívica que enciende en el alma de los jóvenes la avidez de resistir la injusticia, la avidez de enfrentar el mal que supone el totalitarismo intrínseco de la revolución bolivariana.

 

Y por último, en octavo lugar, queremos formar políticos para la auténtica esperanza, para que den razón de la virtud de la esperanza responsable y enseñen con el propio ejemplo, con la propia alegría vital, que el triunfo del mal sobre el bien es siempre un espejismo, nunca real ni permanente.

 

Estas son, en síntesis, las aristas del modelo formativo de FORMA; modelo que, estamos seguros, ya comienza a elevar la temperatura moral de nuestra vida pública. Pero sobre todo, son logros que nos llevan a anticipar con optimismo un nuevo orden de justicia vivificado por la juventud venezolana.

 

Presidente Ejecutivo de FORMA

Secretario Nacional de Doctrina de Primero Justicia

Presidente de la Fundación Caraca Mía

 

@JuanMMatheus

Por Juan Miguel Matheus

Cicerón y la amistad

Posted on: octubre 16th, 2013 by Super Confirmado No Comments

En su obra De Amicitia, Cicerón analiza los fundamentos de uno de los fenómenos más radicalmente humanos: la amistad. Lo hace en forma de diálogo, simulando la interlocución entre honorables personalidades romanas en edad de senectud. Por amistad entiende la comunión entre personas alrededor de la benevolencia (deseo de bien) y de la virtud. Nunca podría entablarse amistad en torno al mal y al vicio, pues ello equivaldría a complacencia o complicidad.

 

De la amistad así entendida puede predicarse la cualidad moral de los boni, es decir, de los hombres virtuosos. Y son estos últimos quienes, a través de la fides (confianza recíproca) imprimen textura moral a la República. De este modo, la amistad no es solo una realidad privada, confinada a lo doméstico, sino el cimiento más sólido de un orden político justo, de eso que Aristóteles denominó ciudad de amigos.

 

La relación entre amistad y vida pública tiene varias aristas que deben servirnos para comprender mejor la situación de autocracia que padece Venezuela. La primera de ellas es que la República requiere de la amistad entre los hombres porque necesita de la igualdad en las relaciones humanas.

 

Así como la amistad solo es posible si median la igualdad y la reciprocidad entre los amigos, la República solo existe si hay igualdad ante la ley y recíproca solidaridad entre todos los ciudadanos. La segunda arista tiene que ver con la preservación de la dignidad moral de los gobernantes. Cicerón piensa que la amistad basada en la verdad, y no en la adulación o complacencia, es el mejor refreno que tienen los políticos y gobernantes para no sucumbir antes las tentaciones del poder.

 

Un hombre de Estado ha de necesitar amigos leales a su lado que, a través de consejos oportunos y de sanas reprensiones morales, le adviertan los peligros de la corrupción y del abuso de poder. Y en tercer lugar, como última arista, aparece la idea de bien común. Cuando los hombres ven realizada la idea de bien en sus propias vidas por medio de la amistad, son más aptos para participar del bien de la ciudad y para consagrarse a la búsqueda de este.

 

Visto lo anterior, es claro que los venezolanos debemos aspirar a convertir a Venezuela en una ciudad de amigos, en una auténtica República sustentada en la amistad segura de los ciudadanos. Sanar al país del virus autocrático y totalitario ameritará que en nuestra vida pública se abran paso los hombres virtuosos y sean estos los que prevalezcan en el gobierno de los asuntos de interés general.

 

Para ello debemos cultivar la fides ciceroniana como virtud cívica que nos lleve a creer en nuestras fuerzas de pueblos para derrotar la injusticia y mantener en pie un sistema de libertades. Pero sobre todo, sanar al país supone hacer brillar la luz de la esperanza a través de las experiencias concretas de bien que la amistad cívica puede engendrar entre los venezolanos.

 

Secretario Nacional de Doctrina de Primero Justicia

Presidente de la Fundación Caracas Mía

@JuanMMatheus

 

 

Por Juan Miguel Matheus

¿Presidente Extranjero?

Posted on: octubre 3rd, 2013 by joselyn No Comments

El tema de la nacionalidad de Nicolás Maduro comienza a tomar cuerpo en la opinión pública. De no ser venezolano por nacimiento, el presidente estaría constitucionalmente inhabilitado para ejercer la primera magistratura de la República y no tendría derecho a gobernar a los venezolanos.

 

Así lo indicó el Secretario Nacional de Doctrina del partido Primero Justicia, Juan Miguel Matheus, al comentar la necesidad de dilucidar la verdad sobre el lugar de nacimiento del primer mandatario. “La Constitución es clara e inequívoca”, afirma. “Tanto el artículo 41 como el artículo 227 del Texto Fundamental establecen el nacimiento en territorio nacional como condición de elegibilidad para el cargo de presidente. De no ser así, de no ser venezolano por nacimiento, se incurriría en una causal de inelegibilidad que impide el desempeño del cargo presidencial. En el caso de Nicolás Maduro las dudas sobre su lugar de nacimiento crecen y crecen sin que el país obtenga respuestas. Por eso Maduro tiene el deber de mostrar ante la opinión pública si nació en Venezuela o no”.

 

A juicio de Matheus la cuestión de la nacionalidad del presidente no es un asunto de mera vida privada, sino de importantes repercusiones legales. “Si Maduro no nació en suelo patrio no tiene el derecho constitucional de gobernar a Venezuela. Sería uno de los grandes mentirosos de la historia y deberían activarse los mecanismos constitucionales para despojarlo del poder y convocar a nuevas elecciones presidenciales. En ese caso, la Presidencia interina de la República tiene que recaer en la persona que ejerce la presidencia de la Asamblea Nacional mientras se convocan nuevas elecciones dentro de los treinta días consecutivos siguientes, tal como lo establece el artículo 233 de la Constitución nacional. Eso es lo que establece la Carta Magna, aunque no nos agrade la idea de un interinato de Diosdado Cabello”.

 

Por Juan Miguel Matheus

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