Alianza por Venezuela (Ave), una nueva coalición integrada por nueve organizaciones políticas y sociales, exigió este lunes unas elecciones presidenciales “libres, justas y verificables” en el país con la líder opositora y ganadora del premio Nobel de la paz ,María Corina Machado, como candidata.

En un documento, la alianza exigió el levantamiento de las “inhabilitaciones arbitrarias, en particular la que pretende vedar la postulación” de Machado, así como la designación de un “imparcial” Consejo Nacional Electoral (CNE), actualmente encabezado por funcionarios afines al chavismo.
En ese sentido, afirmó que hay una “urgencia de autoridades legítimas, de transparencia y de cooperación internacional que llegue a quien realmente lo necesita, sin intermediarios del dolor” y que Venezuela “no se salva con parches ni con promesas vacías” sino con “instituciones independientes”.

“Pero no habrá democracia verdadera mientras un solo venezolano gima en las mazmorras de la represión. Por eso alzamos la voz por la liberación plena e incondicional de todos los presos políticos, civiles y militares, y por el cese definitivo de la tortura y el hostigamiento”, señala el texto.
Álvarez aseguró que la Ave trabajará “en los próximos días” en la reinstitucionalización del país y para “habilitar a todos los candidatos, rescatar todas las organizaciones políticas” y para abrir el registro electoral con el fin de que los migrantes puedan votar “libremente”, entre otros objetivos.

“El proceso en estos momentos tiene que ser entre venezolanos, la decisión y todo lo que salga tiene que ser venezolano, donde estemos todos representados”, expresó el también expresidente de Fedecámaras, la mayor patronal del país, para quien el acompañamiento de Estados Unidos igualmente es “bienvenido”.
El exdiputado Eustoquio Contreras, disidente del chavismo, dijo en la rueda de prensa de Ave que esa mesa de diálogo “es una creación por intereses y por decisión unilateral del Gobierno” estadounidense y “obedecida incondicionalmente por quienes usurpan el poder en Miraflores”, sede del Gobierno venezolano. EFE









