En un encuentro marcado por la visión de futuro y la tensión diplomática, la líder venezolana y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, participó este lunes en el Nueva Economía Fórum. Desde el corazón de la capital española, Machado presentó una Venezuela post-transición como el aliado energético más seguro para Occidente, al tiempo que lanzó comentarios punzantes sobre la política interna de España.
El cálculo político de María Corina tras su desplante al Ejecutivo español
Machado no evitó el terreno pantanoso de la política española. Aunque afirmó haber prometido «no involucrarse en asuntos internos», sus palabras sobre el deseo de que España tenga pronto «elecciones impecables» resonaron como una crítica velada al clima político actual del país europeo.
La Nobel de la Paz fue clara al justificar su negativa a reunirse con el presidente Pedro Sánchez, tras los roces surgidos en la reciente Cumbre de la Democracia en Barcelona:
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Distanciamiento oficial: Machado se ha reunido con cúpulas del PP y Vox, pero ha mantenido una barrera infranqueable con el Ejecutivo de izquierdas.
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El mensaje: Calificó de «providencial» que la política española intentara involucrarse con la venezolana, sugiriendo que las diferencias de visión sobre la democracia han hecho que su encuentro con Sánchez «no sea conveniente».
Venezuela como el «aliado seguro» en un mundo en guerra
Frente a la inestabilidad en Oriente Medio, Machado posicionó a Venezuela no solo como una reserva de recursos, sino como una garantía estratégica para Europa y Estados Unidos. Su discurso se centró en la reconstrucción energética (petróleo, gas y electricidad) bajo un modelo de capital privado.
«Hay que ser absolutamente pragmático. Queremos que Venezuela sea tan sexy, tan competitiva, que sea irresistible; pero eso sí, cumpliendo con la ley y el Estado de derecho», recalcó ante un auditorio repleto de inversores.
El plan de reconstrucción
Machado reveló que su equipo ya mantiene «contacto directo» con importantes compañías españolas. Su propuesta se basa en dos pilares:
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Seguridad Jurídica: Garantizar que los recursos privados tengan protección legal absoluta.
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Fortalecimiento Institucional: Invertir en infraestructura crítica para que los sectores productivos puedan desarrollarse sin las trabas del pasado.
La intervención de Machado en Madrid demuestra una evolución en su liderazgo: ya no solo habla como una figura de resistencia, sino como una estadista en espera. Al invitar a las empresas españolas a ser protagonistas de la reconstrucción, lanza un salvavidas al sector privado mientras mantiene un pulso frío con el palacio de La Moncloa.
Para Machado, la ecuación es sencilla: Venezuela tiene el potencial para ser el proveedor energético más grande del hemisferio, pero solo bajo una democracia que ella define como «impecable», el mismo estándar que, con sutil ironía, deseó para sus anfitriones españoles.









