Manualidades contra la crisis

Manualidades contra la crisis

 

 

En el Canal 8 están ofreciendo consejos para paliar las carestías. Siguen con sus argumentos insólitos para culpar al otro de la falla propia, para achacarles a los demás lo que es atribución exclusiva de la dictadura, pero ahora dan espacio a amenas conversiones a través de las cuales pretenden crear vivencias constructivas que se pueden aclimatar en medio de las atroces necesidades que la dictadura ha creado debido a su negligencia y a su ladronería.

 

 

 

No importa que no haya luz ni que falte el agua, porque la ausencia se puede convertir en una nueva sociabilidad de la cual usted saldrá enriquecido y beneficiado. Casi llegan al extremo de felicitar al ciudadano porque vive en penumbras y porque no puede calmar la sed, debido a que los problemas pueden convertirse en aliciente de una vida mejor, más cercana a las capacidades innatas del ser humano opacadas por los avances de la tecnología y por la modorra de los hábitos modernos.

 

 

¿Tiene usted necesidad de una bebida fría? No importa que la nevera deje de funcionar y que los anhelados cubitos que usted quiere meter en el vaso no estén al alcance de la mano. Son costumbres burguesas, comodidades que tapan el ingenio y detienen la creatividad. Aquí le enseñamos a hacer hielo seco en un santiamén. ¿Le duele la cabeza? Pues felicítese, porque usted mismo puede encontrar remedio en los recuerdos de cómo los antepasados salían del trance sin necesidad de comprar pastillas caras y raras en las farmacias. ¿Está perdiendo la paciencia porque no puede lavar su ropa, ni asear su cuerpo? Tranquilo, amigo revolucionario y patriótico, vuelva a la antigua costumbre de las tertulias que se ha perdido y de las cuales se saca el provecho de las buenas compañías, de valiosas reminiscencias y del hallazgo de las cosas que usted puede hacer con las manos, como hacían los tatarabuelos del siglo XIX y de mucho antes.

 

 

Pero ¿qué pasa con las personas que no queremos ser como las del pasado?, ¿qué sucede con los hijos de este tiempo que no quieren que los expulsen del presente para trasportarlos a tiempos remotos y superados?, ¿qué ocurre con la vida que se ha formado gracias a los avances de la sociedad, y a la cual uno se debe aferrar porque es la conquista de las generaciones recientes y una propiedad heredada sin posibilidad de discusión? ¿Por qué el retroceso cuando solo los idiotas quieren retroceder, y especialmente cuando se quiere vender como un éxito que debemos agradecer a la “revolución”?

 

 

No existe posibilidad de respuestas satisfactorias, a menos que sea usted tan imbécil como para creer que se puede vivir feliz en un agujero porque el agujero, en medio de su oscuridad y de su limitación, lo va a convertir en un “hombre nuevo” que terminará postrado ante el usurpador porque le dio de aposento al papá de todos los agujeros. El lector que considere exagerado lo que acaba de leer puede visitar las páginas web del chavismo o ser espectador de los campechanos conversatorios que pululan en el canal oficial, si hay luz en su casa.

 

 

Editorial de El Nacional

Comparte esta noticia: