El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, sugirió este jueves que la gestión de Delcy Rodríguez debería establecer un cronograma electoral en un plazo máximo de seis meses. Según el mandatario brasileño, esta medida es el paso necesario para impulsar un proceso de democratización y alcanzar la «pacificación» del país suramericano.
En una entrevista concedida al diario español El País, Lula analizó el actual escenario político venezolano tras la detención de Nicolás Maduro y el ascenso de Rodríguez como figura al frente del Ejecutivo.
«Si yo fuese venezolano y vicepresidente, y si hubiese ocurrido lo que ocurrió, tomaría posesión y convocaría elecciones generales», afirmó el mandatario, subrayando que la estabilidad institucional depende de una nueva consulta popular.
Un proceso pactado con la oposición
Lula insistió en que el éxito de este proceso electoral radica en el consenso. Para el líder brasileño, cualquier cronograma debe ser pactado con los sectores de la oposición para garantizar que los resultados sean reconocidos por todas las partes y se recupere la paz social.
En declaraciones adicionales al semanario alemán Der Spiegel, Lula reforzó esta postura, señalando que, de estar en el lugar de Rodríguez, habría fijado la fecha de los comicios de forma inmediata para legitimar la transición.
Críticas a la injerencia extranjera
Pese a su presión por una salida electoral, el presidente brasileño también marcó distancia de la postura de Washington. Lula rechazó cualquier intento de tutela externa sobre las decisiones soberanas de Venezuela.
«Lo que no puede ser es que Estados Unidos crea que puede administrar Venezuela. Eso no es normal, no tiene cabida en la democracia», sentenció.
Con estas declaraciones, Brasil busca posicionarse como un mediador regional que promueve una solución interna y electoral, mientras cuestiona el rol de la administración estadounidense en la gestión de la crisis venezolana.









