Comunicado del Comité Interacadémico de las Academias Nacionales
Las Academias Nacionales de Venezuela, corporaciones de carácter científico, humanístico y cultural que desde hace más de un siglo han contribuido al estudio, preservación y desarrollo del conocimiento al servicio de la República, consideran un deber ineludible expresar su posición ante la grave emergencia ocasionada por el terremoto que ha afectado al país y poner a disposición de la nación las capacidades técnicas, científicas y profesionales de sus integrantes.
Con profundo pesar, lamentamos las irreparables pérdidas humanas, el sufrimiento de miles de familias y los cuantiosos daños materiales ocasionados por este desastre, el cual ha afectado con particular intensidad a la ciudad de Caracas y al estado La Guaira. Expresamos nuestra más sincera solidaridad con quienes han perdido a sus seres queridos, con los heridos, con quienes han visto destruidos sus hogares y medios de vida, y con todas las comunidades afectadas.
Rendimos igualmente homenaje al admirable esfuerzo del personal médico y de enfermería, de los cuerpos de rescate y de seguridad, de los voluntarios y de todos aquellos ciudadanos que, con entrega ejemplar, participan en las labores de salvamento, asistencia humanitaria y atención de la emergencia. Manifestamos asimismo nuestro reconocimiento a la comunidad internacional, a los organismos multilaterales y a los países amigos que han expresado su respaldo, ofreciendo cooperación y proporcionando asistencia humanitaria y equipos de rescate al pueblo venezolano en estos momentos de profunda dificultad.
I. La unidad nacional como imperativo ético
Las grandes tragedias tienen la capacidad de revelar tanto las vulnerabilidades de una sociedad como la fortaleza de sus instituciones y de sus ciudadanos. La magnitud de esta catástrofe exige que el interés superior del país prevalezca sobre cualquier diferencia política, ideológica o sectorial. La protección de la vida humana, el auxilio de las víctimas y la reconstrucción nacional constituyen objetivos comunes que deben convocar la voluntad y el esfuerzo de todos los venezolanos.
Las Academias Nacionales exhortan respetuosamente a los poderes públicos, a las universidades, a las organizaciones de la sociedad civil, a los gremios profesionales, al sector productivo, a las organizaciones religiosas y comunitarias, y a la ciudadanía en general, a actuar con espíritu de cooperación, solidaridad, responsabilidad y confianza recíproca. Solo mediante la coordinación institucional, la transparencia en la gestión pública, el respeto por el conocimiento científico y la participación responsable de toda la sociedad será posible superar esta emergencia y emprender una reconstrucción segura, eficiente y sostenible.
II. El conocimiento científico al servicio de la reconstrucción nacional
Fieles a la misión que históricamente han desempeñado como órganos de consulta y reflexión, las Academias Nacionales ponen a la inmediata disposición de los poderes públicos, de las autoridades competentes y de la sociedad venezolana el conocimiento, la experiencia y las capacidades interdisciplinarias de sus miembros. La complejidad de la emergencia demanda respuestas sustentadas en criterios científicos y técnicos, capaces de integrar las distintas áreas del saber en un esfuerzo común de recuperación nacional.
En tal sentido, las Academias ofrecen su colaboración para participar en equipos multidisciplinarios y mesas técnicas orientadas, entre otros aspectos, a:
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Evaluación de daños estructurales: Inspección de las afectaciones en edificaciones públicas y privadas, hospitales, centros educativos, infraestructura vial, redes de agua potable, sistemas eléctricos, telecomunicaciones y demás servicios esenciales.
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Fortalecimiento de la respuesta sanitaria: Apoyo a los servicios de salud, prevención y control de riesgos epidemiológicos, vigilancia sanitaria y atención psicológica y social de las personas afectadas.
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Gestión de riesgos geológicos y ambientales: Evaluación de las amenazas derivadas del desastre y formulación de criterios científicos para la reconstrucción de ciudades e infraestructuras, conforme a estándares internacionales de seguridad, resiliencia y sostenibilidad.
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Análisis del impacto económico y financiero: Formulación de estrategias para la recuperación fiscal y presupuestaria, la reactivación de la actividad productiva y la protección del empleo y de los sectores más vulnerables.
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Marco jurídico e institucional: Elaboración de propuestas legales que permitan enfrentar la emergencia dentro del Estado de Derecho, garantizando el pleno respeto a la Constitución, los derechos humanos y los derechos civiles, políticos, económicos, sociales, culturales y ambientales.
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Preservación del patrimonio: Protección, recuperación y conservación del patrimonio histórico, artístico, arquitectónico, documental y científico afectado por la catástrofe.
Las Academias Nacionales consideran que la reconstrucción del país debe concebirse como una política de Estado fundada en la planificación rigurosa, la evidencia científica, la transparencia administrativa, la cooperación institucional y la participación activa de la ciudadanía.
III. Un compromiso permanente con Venezuela
A lo largo de su historia republicana, Venezuela ha superado momentos de extraordinaria dificultad gracias a la capacidad de sus ciudadanos para actuar con generosidad, sentido de pertenencia y vocación de servicio. Las Academias Nacionales reafirman hoy ese mismo compromiso. Desde la independencia intelectual que las caracteriza, reiteran su disposición permanente de colaborar con todas las instituciones públicas y privadas en aquellas iniciativas dirigidas a proteger la vida humana, aliviar el sufrimiento de las víctimas, preservar el patrimonio nacional y contribuir a la reconstrucción material e institucional del país.
Esta tragedia debe convertirse también en una oportunidad para fortalecer nuestras instituciones, consolidar una cultura de prevención frente a los riesgos naturales, mejorar la planificación territorial, elevar los estándares de construcción y promover políticas públicas sustentadas en el conocimiento científico.
Las Academias Nacionales hacen un llamado a todos los venezolanos a afrontar esta hora difícil con serenidad, solidaridad y esperanza. Que el dolor compartido fortalezca nuestra conciencia de pertenecer a un mismo país; que la ciencia y el conocimiento orienten las decisiones públicas; que la solidaridad inspire nuestras acciones; y que el esfuerzo conjunto permita reconstruir un país más seguro, más resiliente y más comprometido con el bienestar de las generaciones presentes y futuras.
Caracas, Palacio de las Academias, a los veintisiete días del mes de junio de dos mil veintiséis.
Firmantes:
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Horacio Biord Castillo | Presidente de la Academia Venezolana de la Lengua.
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Inés Quintero Montiel | Directora de la Academia Nacional de la Historia.
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Felipe Martín Piñate | Presidente de la Academia Nacional de Medicina.
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Rafael Badell Madrid | Presidente de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales.
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Alicia Ponte Sucre | Presidenta de la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales.
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Urbi Garay Lluch | Presidente de la Academia Nacional de Ciencias Económicas.
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José Ochoa Iturbe | Presidente de la Academia Nacional de Ingeniería y el Hábitat.








