Monseñor Diego Padrón, presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana y arzobispo de Cumaná, lamentó que la violencia y la represión estén siendo parte del día a día de los venezolanos en algunas entidades del país, por lo que advierte de las secuelas y heridas que esto deja en la sociedad.
Refirió que a principios de semana la CEV hizo un llamado a ambas partes para que tomen conciencia de la gravedad del momento. “En años anteriores no habíamos llegado a estos niveles de violencia, represión y muerte”. Advierte que esto es una amenaza para el presente y el futuro, “quedan heridas y además nos desvirtúa de nuestra manera cultural de ser. Nosotros somos venezolanos capaces de entendernos, todos esto está diciéndonos que se nos hace difícil el entendimiento.
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