La Asamblea Legislativa de Bolivia censuró este martes al ministro de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel Espinoza, por no asistir a una interpelación sobre las políticas del Gobierno para hacer frente a la crisis económica del país, una decisión que podría obligar al presidente, Rodrigo Paz, a destituirlo.
Espinoza pidió reprogramar la interpelación al argumentar que tenía previstos viajes al departamento de Santa Cruz, en el este del país, y a Brasil para atender asuntos oficiales. Sin embargo, los legisladores rechazaron su solicitud y 91 de los 129 parlamentarios presentes en la sesión votaron a favor de censurarlo.
La diputada opositora Elena Pachacute, de la alianza Libre, dijo a los medios que «la censura al ministro de Economía no es una revancha política», sino que «es el resultado de una interpelación» en la que se exigió «respuestas y responsabilidades frente a una crisis económica que está golpeando a todos los bolivianos».
«El mensaje político es contundente, este ministro ha perdido la confianza del Órgano Legislativo y debe asumir las consecuencias, Bolivia necesita ministros que estén a la altura del momento histórico que vivimos, ministros que trabajen, que den respuestas que conozcan la realidad del pueblo boliviano», sostuvo Pachacute.
El Gobierno dice que la censura «es inconstitucional»
Por su parte, el vocero presidencial de Bolivia, José Luis Gálvez, sostuvo que la resolución de censura que emitió la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) contra el ministro «es inconstitucional» y que la autoridad se mantiene en funciones por el momento.
Gálvez explicó en una conferencia de prensa que la Constitución «establece que la censura de ministros debe hacerse por dos tercios del total de los miembros de la Asamblea, lo cual implica» que se debió hacer con «111 votos» y no con 91, como ocurrió.
«Esto implica que cualquier resolución de censura que se emita en función de esos resultados es inconstitucional, violatoria de los derechos y además vulnera el principio de jerarquía normativa porque el reglamento de la Asamblea no puede estar por encima de la Constitución», afirmó el vocero presidencial.

Además, exhortó al presidente de la Asamblea Legislativa y vicepresidente del país, Edmand Lara, declarado opositor al Gobierno, «a sujetarse a los lineamientos y preceptos determinados por la Constitución respecto a la censura de ministros de Estado».
También señaló que este miércoles «se tomarán acciones respectivas» sobre la situación del ministro y que «eventualmente él hará uso de sus derechos».
¿Qué sigue tras la censura al ministro de Economía?
La censura supondría la destitución del ministro, según establece la Constitución Política del Estado (CPE).
Asimismo, la Ley 1350, que regula los efectos de la censura, establece que, una vez esta se resuelva y comunique formalmente al presidente, este deberá destituir al ministro censurado en un plazo máximo de 24 horas.
No obstante, en anteriores censuras parlamentarias, los entonces presidentes Luis Arce y Jeanine Áñez destituyeron a ministros para luego restituirlos en sus cargos, una práctica cuestionada por críticos que consideraron que vulneraba el carácter vinculante de este mecanismo constitucional.
Espinoza consultará al Tribunal Constitucional
Por su parte, el ministro Espinoza anunció que consultará al Tribunal Constitucional sobre su posible destitución tras la censura en el Legislativo.
En un contacto con los medios en la ciudad oriental de Santa Cruz, el funcionario lamentó la censura y aseguró que justificó su «ausencia» ante el Parlamento, que lo convocó esta jornada a un acto de interpelación sobre la «gestión pública, la política monetaria y planificación macroeconómica» del Estado.
Espinoza alegó que la Constitución boliviana «establece que para censurar a un ministro se requieren dos tercios de la Asamblea» y que lo censuraron con «dos tercios de los presentes» en la sesión.
«Yo me voy a apegar a lo que dice la Constitución y consultaremos al Tribunal Constitucional si la decisión que ha tomado la Asamblea hoy día es constitucional o no», afirmó.

El ministro también consideró que la censura responde a un «nivel de politización» que «ya es extremo» e indicó que seguirá avanzando en el trabajo que le encomendó el presidente del país, Rodrigo Paz.
También justificó que «lamentablemente las agendas de trabajo» de las autoridades «muchas veces chocan con los tiempos» planteados en el Parlamento e insistió en que su posible destitución dependerá «del Tribunal Constitucional».
Espinoza pidió reprogramar la interpelación al argumentar que tenía previstos viajes a Santa Cruz y a Brasil para atender asuntos oficiales, pero los legisladores rechazaron su solicitud y 91 de los 129 parlamentarios presentes en la sesión votaron a favor de censurarlo.EFE











