Jeb Bush y Marco Rubio protagonizaron el cruce más duro del debate

Jeb Bush y Marco Rubio protagonizaron el cruce más duro del debate

 

El ex gobernador atacó al actual senador por Florida al decirle que debería «enfocarse en su trabajo», en referencia a la creciente polémica por sus faltas a las votaciones en el Capitolio. Cómo se defendió Rubio.

 

 

En ocasión del tercer debate republicano por las elecciones presidenciales de 2016 en los Estados Unidos, el aspirante a la Casa Blanca Jeb Bush intentó sacar ventaja sobre su rival Marco Rubio, actual senador por Florida, al atacarlo por sus reiteradas faltas a votaciones en el Senado.
«Marco, cuando se anotó en esto, éste era un período de seis años y debería estar presentándose a trabajar. Quiero decir, literalmente, en el Senado, ¿qué es, la semana laboral francesa? ¿Le dan tres días en los que tiene que aparecer? Puede hacer campaña, o simplemente dimitir y dejar que otra persona asuma el trabajo», le lanzó Bush.

 
El senador, para quien es la primera legislatura en el Congreso y es 18 años más joven que Bush, le contestó: «No recuerdo que usted se quejara nunca del historial de voto de John McCain», en referencia a las numerosas ausencias del parlamentario por Arizona.

 

 

«El único motivo por el que lo hace ahora es porque ambos competimos por el mismo cargo, y alguien lo ha convencido de que atacarme va a ayudarlo», agregó el senador, antes de concluir: «Mi campaña va a tratar sobre el futuro de América, no va a consistir en atacar a todos los demás que están en este escenario».

 

 

La sólida respuesta de Marco Rubio descolocó a Jeb Bush

 

Críticas a Bush por su ofensiva

Ari Fleischer, que trabajó en el gobierno de George W. Bush, dijo que Bush debía haber atacado a Donald Trump en lugar de a Rubio. «Error ir a por Rubio», escribió Fleischer en Twitter.

 

Y Bush no pareció recuperarse de ese episodio, que se produjo apenas unos minutos empezado el debate.

 

Durante largos momentos casi desapareció del debate. De hecho, según algunos recuentos, fue el aspirante que menos tiempo habló.

«Jeb no debió atacar a Rubio. Era Trump a quien necesitaba golpear. Error ir a por Rubio», dice el mensaje de Fleischer.

 

Pese a sus problemas, no hay indicios de que Bush esté cerca de abandonar su campaña. Una plataforma externa aliada ha reunido más de 100 millones de dólares para respaldarlo.

 

Pero si sus partidarios estaban preocupados antes de la contienda, este jueves por la mañana no se sentirán mejor.

 

En lugar de generar el impulso que necesitaba, el ataque de Bush sobre su antiguo protegido planteó nuevas dudas sobre su discreta candidatura en unas primarias en la que se esperaba fuera la figura dominante. Y los problemas que sigue teniendo Bush subrayan la creciente incertidumbre que envuelve la carrera republicana para 2016, que sigue llena de candidatos sin un claro favorito.

 

Apenas cinco días antes del debate, el hijo y hermano de ex presidentes anunció grandes recortes de gastos en su campaña para salvar su renqueante iniciativa. Redujo salarios en un 40% y pasó los recursos de plantilla de su sede en Miami a los primeros estados que celebran primarias.

Rubio fue elogiado como la figura del debate. Trump tuvo varios momentos de silencio

 

 

Rubio recibió elogios

El senador por Florida ha mostrado indicios de ganar fuerza últimamente y brilló la mayor parte de la noche. Sigue afrontando preguntas sobre su capacidad para levantar una organización nacional y recaudar el dinero necesario para sostenerla, un problema que Bush no tiene. Pero su recaudación de fondos debería mejorar tras una buena actuación en la televisión nacional.

 

«Todo esto forma parte de avanzar despacio en el proceso», comentó el director de campaña de Rubio, Terry Sullivan, tras el debate. Cuando se le preguntó por la actuación de Bush, Sullivan dijo: «No hace falta ensañarse con el gobernador Bush».

 

El equipo de Bush admitió que Rubio había tenido una buena noche.

 

«Nadie va a negar que el senador Rubio es un orador sobresaliente», dijo el director de campaña de Bush, Danny Diaz. «Pero hay una diferencia entre un orador sobresaliente y alguien que ha cumplido una y otra vez».

Muchos de los precandidatos republicanos atacaron a la prensa.
Los demás candidatos

El neurocirujano retirado Ben Carson, que ha liderado los últimos sondeos, tuvo momentos de carisma personal, pero en otros le costó expresar sus propuestas. Trump estaba al ataque a menudo y desde el principio, pero también guardó silencio durante largos períodos de tiempo. Y el senador de Texas, Ted Cruz, ganó puntos del público y en medios sociales por atacar a los medios y defender a las madres solteras.

 

Sin embargo, a casi tres meses para las asambleas de Iowa, la carrera por la candidatura republicana a la presidencia en 2016 está tan poco clara como antes.

 

 

Imfobae

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