“En las zonas afectadas, el panorama es de una desolación total”. Con esa frase, Carolina de Jesús, directora de Project HOPE en Venezuela, resume lo que sus equipos están viendo en hospitales y comunidades tras el doble terremoto que sacudieron al país y que han puesto a prueba un sistema de salud que arrastra una larga crisis por años de deterioro y falta de inversión.

La presión sobre el sistema ha llevado incluso a soluciones improvisadas en la ciudad costera. Un local de comidas rápidas se convirtió en un hospital y clínica veterinaria, donde médicos voluntarios atienden a cientos de pacientes al día con medicinas donadas y se realizan consultas, incluso algunos procedimientos de urgencia, en condiciones precarias.
CNN pidió comentarios al Gobierno de Venezuela sobre la situación del sistema sanitario y está a la espera de respuesta.
Fuera de los hospitales, la emergencia se extiende a las calles. “La destrucción de viviendas e infraestructura ha provocado una crisis masiva de desplazamiento”, señaló de Jesús. Familias enteras duermen en plazas y espacios abiertos, en condiciones improvisadas, sin saber si podrán volver a sus casas o si lo que queda en pie resistirá nuevas réplicas. “Las personas viven en un estado de terror profundo”, añadió.
Por CNN Español









