En un sistema judicial que parece haber sustituido los barrotes por expedientes infinitos, la situación de la prensa en Venezuela entra en una zona gris peligrosa. El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) alzó la voz este lunes para denunciar que, aunque seis periodistas han salido de los centros de reclusión, se mantienen sometidos a medidas restrictivas que anulan su libertad plena y amenazan el ejercicio de su profesión.
Libertad con condiciones: Una «correa corta» para informar
Los periodistas Luis López, Gabriel González, Rory Branker, Jonathan Carrillo, Carlos Julio Rojas y Carlos Correa enfrentan hoy la realidad de la excarcelación sin justicia. Tras haber pasado por los rigores de la detención, el Estado ha impuesto sobre ellos un esquema de vigilancia procesal que incluye:
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Régimen de presentación: Obligación de comparecer ante tribunales de forma periódica.
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Prohibición de salida del país: Una limitación que afecta tanto su movilidad personal como su capacidad de cubrir agendas internacionales.
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Procesos abiertos: La sombra de un juicio pendiente que funciona como mecanismo de coacción y censura previa.
El reclamo del SNTP: Ni persecución ni criminalización
Desde el gremio periodístico, la postura es tajante. No se trata de celebrar una «libertad a medias», sino de exigir la restitución total de los derechos ciudadanos. El SNTP ha formalizado una serie de demandas urgentes dirigidas a las autoridades judiciales:
“Exigimos el cierre definitivo de estas causas y el levantamiento inmediato de todas las medidas cautelares. Es imperativo que existan garantías plenas para que ningún periodista sea perseguido, criminalizado o judicializado por el simple hecho de informar”.
La criminalización como política
Para expertos y defensores de derechos humanos, mantener estas causas abiertas sin pruebas sustanciales busca generar un efecto inhibitorio en el resto del gremio. Al judicializar el periodismo, se envía un mensaje claro: la libertad puede ser revocada en cualquier momento si la información resulta incómoda para el poder.
En un contexto donde el país intenta transitar hacia la reinstitucionalización, el SNTP advierte que no puede haber democracia real mientras existan comunicadores con la «espada de Damocles» judicial sobre sus cabezas.
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