Elías Matta: La inflación destruye salarios y condena a los venezolanos a la pobreza

Elías Matta: La inflación destruye salarios y condena a los venezolanos a la pobreza

 

Caracas, 20 de julio de 2026.- La inflación volvió a acelerarse en Venezuela durante junio y confirmó que el país continúa enfrentando la mayor escalada de precios de América Latina., estas cifras demuestran que «la inflación es el impuesto que pagan los pobres», al destruir el poder adquisitivo, licuar los salarios y hacer cada vez más difícil que las familias venezolanas cubran sus necesidades básicas.

Así lo afirmó el ingeniero y exdiputado a la Asamblea Nacional Elías Matta, quien explicó que de acuerdo con las cifras del Banco Central de Venezuela (BCV), el país cerró el primer semestre de 2026 con una inflación acumulada de 129,82% y una variación interanual de 544,13%, muy por encima de Argentina (33,5%) y Cuba (18,27%), los otros dos países de la región con inflación de dos dígitos. Solo en junio, los precios aumentaron 13,8%, el registro mensual más alto desde enero, lo que puso fin a la desaceleración observada en mayo.

Matta precisó que estos indicadores reflejan la realidad que enfrentan diariamente los venezolanos. «La inflación es, en el fondo, el impuesto que pagan los pobres. Ningún otro fenómeno económico golpea con tanta crueldad a quien menos tiene, porque destruye el salario, elimina el ahorro y hace que cada día alcance para menos», expresó.

Señaló que mientras quienes reciben ingresos en divisas pueden proteger parcialmente su poder adquisitivo, la mayoría de la población depende de salarios en bolívares que pierden valor de forma acelerada, profundizando las condiciones de pobreza.

Factores que impulsan el aumento de los precios

El exparlamentario explicó que la aceleración inflacionaria responde a varios factores que se combinan entre sí. Entre ellos destacó la depreciación del bolívar frente al dólar, cuyo impacto se traslada rápidamente a los precios en una economía ampliamente dolarizada.

Añadió que el doble terremoto ocurrido el 24 de junio, además de las pérdidas humanas y materiales registradas en el norte del país, contribuyó a acelerar la devaluación del bolívar en el mercado oficial y ejerció una presión adicional sobre los precios en un momento en que la economía intentaba consolidar la desaceleración alcanzada en mayo.

Matta también señaló que persiste la emisión de dinero para financiar el gasto público, mecanismo que diversos analistas consideran una de las causas estructurales de la inflación venezolana. A ello sumó la baja producción petrolera, muy por debajo de la capacidad histórica del país, lo que limita el ingreso de divisas y mantiene la presión sobre el mercado cambiario.

Asimismo, advirtió que la brecha entre el tipo de cambio oficial y el paralelo continúa generando distorsiones que afectan tanto a las empresas como a los consumidores. Explicó que muchas compañías deben fijar precios tomando como referencia un tipo de cambio oficial, mientras adquieren divisas a un costo superior, diferencia que finalmente termina trasladándose al consumidor.

Los rubros esenciales fueron los más afectados

Matta destacó que el mayor impacto de la inflación se concentró en bienes y servicios indispensables para las familias venezolanas. Dijo que durante junio, el transporte aumentó 16,2%, la educación 15,2%, la vivienda 14,9% y la salud 14,8%, todos por encima del promedio general de inflación.

«Cuando la salud, la educación y el transporte aumentan más rápido que el resto de los precios, estamos frente a un ataque directo contra la calidad de vida y el futuro de los venezolanos. Una familia que no puede pagar el pasaje para ir a trabajar o comprar los medicamentos de un familiar enfermo es una familia a la que se le está negando el derecho a vivir con dignidad», afirmó.

Llamado a combatir la inflación

El exdiputado sostuvo que revertir esta situación debe ser una prioridad dentro de cualquier estrategia de recuperación económica del país. En ese sentido, planteó la necesidad de aplicar reglas macroeconómicas estables, fortalecer la producción nacional, especialmente el sector energético y recuperar la confianza institucional para atraer inversiones.

«No podemos seguir normalizando el sufrimiento de la gente. Venezuela tiene los recursos, el talento y la capacidad para salir adelante, pero necesita voluntad política y un rumbo económico serio. El país no puede seguir pagando ese impuesto silencioso que empobrece cada día más a quienes menos tienen», concluyó Matta.

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