El presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador opositor Flávio Bolsonaro, favoritos en las elecciones presidenciales en Brasil, rebajaron el nivel de sus campañas con un intercambio de falsas acusaciones a solo cinco días de los comicios.
Mientras que el líder progresista insiste en explotar electoralmente una noticia falsa sobre el supuesto anticatolicismo del senador ultraderechista, la campaña de Bolsonaro aprovechó este martes una polémica declaración de Lula para acusarlo de incentivar el abuso infantil.
Un video elaborado por el Partido Liberal (PL), la formación liderada por el expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022), acusó al Gobierno del líder progresista de «enseñar, normalizar e incentivar» prácticas que constituyen abuso sexual de menores.
El video del partido de Bolsonaro contra Lula
La pieza reproduce un discurso del lunes en el que el mandatario, al criticar la resistencia de los hombres al examen de tacto rectal para la prevención del cáncer de próstata, afirmó que, por el contrario, las mujeres aprenden a ser examinadas «con toque desde cuando eran pequeñas».
Pese a que el Partido de los Trabajadores (PT) se apresuró a aclarar que su candidato se refería a los exámenes ginecológicos, diferentes dirigentes opositores aprovecharon la frase para, al sacarla de su contexto, poner en duda esa intención.
El video de campaña del PL destaca que Brasil registra un promedio diario de 150 violaciones de vulnerables y que no hay ninguna razón, motivo o circunstancia que justifique que se toque a las mujeres desde pequeñas.

Igualmente, el metraje destaca unas declaraciones en las que Bolsonaro promete la castración química para los violadores de mujeres y de niñas, y pide a los electores votar por un candidato que «quiere proteger a sus hijas como si fueran las de él».
Lula tilda a Flávio Bolsonaro de «mequetrefe» y lo acusa de relacionarse con paramilitares
El mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, tachó este martes al senador Flávio Bolsonaro, su principal adversario en las elecciones presidenciales del domingo, de «mequetrefe» y lo acusó de relacionarse con grupos paramilitares.
El dirigente progresista elevó el tono contra el primogénito del exgobernante ultraderechista Jair Bolsonaro en un multitudinario mitin en la ciudad de Salvador, en el estado de Bahía, bastión tradicional de la izquierda brasileña, a cinco días de los comicios.
«Le dije a los empresarios: Esto es muy simple; o me escogen a mí o escogen a un mequetrefe cuya única experiencia es relacionarse con milicianos y tener una fábrica de chocolate para lavar dinero», dijo el aspirante del Partido de los Trabajadores (PT) ante miles de militantes.
Las sospechas
Lula se refirió a las sospechas que arrastra Flávio Bolsonaro desde hace años y que lo vinculan con familiares y miembros de grupos paramilitares de Río de Janeiro, bandas formadas por policías y expolicías corruptos que controlan ciertas zonas de la ciudad, cuna electoral del bolsonarismo.
El senador llegó a ser investigado por supuestamente contratar a algunos de esos parientes de milicianos como funcionarios fantasma con el fin de apropiarse de sus salarios durante su etapa como diputado de Río. Ese dinero, según la Fiscalía, se blanqueaba a través de una tienda de chocolate.
Sin embargo, las pruebas clave del proceso fueron anuladas por la Justicia y el caso se archivó.
El hijo mayor de Bolsonaro al parecer intenta responder así a los comentarios de Lula y a los videos de su campaña que intentan hacerlo responsable por un supuesto proyecto de ley para retirarle el título de patrona de Brasil a la Virgen de Aparecida, la imagen más venerada por los católicos brasileños.
Pese a que la información surgió en una noticia falsa que se ha convertido viral en las redes sociales, Lula, sin mencionar a su rival político, se hecho eco de la misma en sus mítines de campaña de la víspera en Belém y de este martes en Fortaleza.
La controversia por la Virgen de Aparecida
«Mientras yo sea presidente, la Virgen de Aparecida será la patrona; quien no quiera que se cambie de país», afirmó Lula, un católico que tiene el apoyo mayoritario entre los practicantes de esta religión y apoyo minoritario entre los evangélicos.
Bolsonaro, quien es evangélico, acusó al Partido de los Trabajadores de difundir la noticia falsa en las redes sociales para ensuciar su imagen y comparó los efectos de esta estrategia electoral a la «cuchillada» que sufrió su padre cuando era candidato a la Presidencia en 2018.
A petición de Bolsonaro, el Tribunal Superior Electoral ordenó el retiro de estas publicaciones de las redes sociales, pero el lunes el magistrado Flávio Dino, quien fue ministro de Justicia de Lula y actualmente es magistrado del Supremo Tribunal Federal, liberó su difusión con el argumento de defender la libertad de expresión.

No obstante, Luiz Fux, otro juez del Supremo, tumbó este martes el fallo de su colega Dino y volvió a vetar el contenido relacionado con la Virgen de Aparecida y el primogénito de Jair Bolsonaro.
Lula y Flávio Bolsonaro protagonizan una de las presidenciales más polarizadas en la historia reciente de Brasil y están técnicamente empatados tanto en las encuestas de intención de voto para la primera vuelta del domingo, como en las que simulan un eventual balotaje. EFE










