El vicepresidente estadounidense, JD Vance, defendió este jueves el acuerdo con Irán para poner fin a la guerra y aseguró que la República Islámica no recibirá «ni un solo centavo» de Estados Unidos.
Durante una rueda de prensa, Vance aseguró que los términos del acuerdo han sido «tergiversados» por los medios de comunicación y subrayó que Teherán no recibirá «ni un solo centavo de Estados Unidos bajo ninguna circunstancia».
El memorando de entendimiento contempla la creación de un fondo regional para la reconstrucción de Irán de 300.000 millones de dólares y la liberación de 24.000 millones de dólares en fondos iraníes congelados por las sanciones.
Vance puntualizó que estos recursos no son de Estados Unidos y que «la única forma en que los iraníes obtendrán cualquiera de estos recursos» es si «cumplen plenamente» los términos del acuerdo.
«De modo que realmente se trata de una situación en la que todos ganamos. Si los iraníes no cambian su comportamiento, su capacidad militar y su programa nuclear seguirán destruidos; si sí cambian su comportamiento, entonces tendrán una relación transformadora con Oriente Medio», declaró.
Estados Unidos no impedirá a Irán defenderse
También defendió la decisión de la Administración de Donald Trump de permitir a Irán que tenga un programa de misiles, puesto que no se le puede decir que «no puede defenderse».
«Lo que el presidente de Estados Unidos dijo ayer es muy simple. No le puedes pedir a un país, ya sea Israel o Irán, que no tiene derecho a defenderse», declaró.
Vance detalló que lo que Estados Unidos busca es que Irán no pueda «construir el tipo de misiles que puedan amenazar al mundo».

Asimismo, el vicepresidente confirmó que el plazo de 60 días acordado con Teherán para negociar un acuerdo de paz final, el futuro del programa nuclear iraní o el levantamiento de sanciones sobre la república islámica, arrancó oficialmente hoy al haberse firmado ya el texto.
En el memorando, Estados Unidos e Irán se dan un plazo de 60 días para negociar un acuerdo de paz definitivo, que deberá ratificarse mediante una resolución vinculante del Consejo de Seguridad de la ONU.

Entre los asuntos a solventar para lograr dicho acuerdo está la situación del programa nuclear de la república islámica, que reafirmó en el memorando que «no adquirirá ni desarrollará armas nucleares», y se comprometió a dialogar con Washington sobre sus capacidades de enriquecimiento, así como la retirada de uranio ya enriquecido de su territorio bajo la supervisión del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA).
Una petición a Israel
El vicepresidente de Estados Unidos también dijo que Israel tiene que «respetar» el proceso de paz iniciado con Irán, tras la firma del memorando, por el bien de la región de Oriente Medio.
«Israel tiene derecho a defenderse, pero, fundamentalmente, los israelíes —al igual que todos los demás— deben respetar este proceso de paz, que es esencialmente beneficioso tanto para ellos como para toda la región», declaró Vance.
Sobre el malestar del Ejecutivo israelí debido a la firma del acuerdo, Vance manifestó que «el problema para Israel no es Donald J. Trump» que es «el único jefe de Estado de todo el mundo que simpatiza con la nación de Israel en este momento, y resulta ser el jefe de Estado de la superpotencia mundial.
«Si yo estuviera en el gabinete del Gobierno israelí, tal vez no estaría atacando al único aliado poderoso que me queda en todo el mundo», advirtió.
Se pospone el viaje de Vance a Suiza
Entretanto, la Casa Blanca afirmó que la delegación estadounidense, encabeza por J.D Vance, estaba lista para viajar a Suiza para reunirse con los negociadores de Teherán pero que por problemas logísticos no partirá esta noche.
El informe entregado a la prensa indica que la logística de este tipo de negociaciones «nunca ha sido sencilla ni predecible» y evitó confirmar una nueva fecha de salida, al tiempo que aseguró que informará cuando haya actualizaciones concretas sobre los próximos pasos del proceso.
En una comparecencia previa, Vance había indicado que existía la posibilidad de viajar este fin de semana a Suiza para participar en el inicio de las conversaciones técnicas con Irán, en el marco de un proceso aún en fase de organización.

«Nuestro plan es ir a Suiza; no sé exactamente cuándo. La forma en que estamos organizando esta negociación técnica implica, obviamente, la participación de los líderes políticos (de ambos países)», añadió el vicepresidente sobre un diálogo que se presupone complicado.
Vance aseguró que también habrá «personal sobre el terreno que impulse directamente las conversaciones técnicas y las conversaciones sobre el tema nuclear, es decir, cómo destruir el uranio altamente enriquecido y todos esos detalles prácticos que requieren un análisis a fondo». EFE










